La administración del presidente George W. Bush, que corteja el apoyo de sus aliados para su guerra contra Irak, ha postergado su demanda contra la Unión Europea en una disputa por los alimentos modificados genéticamente, informó el diario The New York Times.
El director de comercio exterior Robert Zoellick había indicado recientemente que el gobierno podría iniciar una demanda ante la Organización Mundial del Comercio por lo que calificó como "una oposición inmoral" de la UE a los alimentos producidos con manipulación genética.
Esta semana se encuentran en Washington funcionarios del sector agropecuario de varios países de la UE que realizaban gestiones para que la administración Bush se mostrara un poco más paciente con la opinión pública europea, que se opone a esos productos.
The New York Times citó a "un funcionario de alta jerarquía" en la administración Bush, a quien no identificó, y quien dijo que en este momento "no tiene sentido que pongamos a prueba a los europeos en el asunto de los alimentos cuando ya están a prueba en el de Irak".
A excepción del Reino Unido, la mayoría de los miembros de la UE prefiere que se dé más tiempo a las inspecciones de las Naciones Unidas en Irak y se muestra cautelosa ante la determinación de Bush de resolver por las armas la querella por el armamento de Irak.
En el momento en que se hizo la transacción la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a cinco años plazo estuvo en un 2.814 % y la de 10 años en el 3.87%.