Un aumento de precio de 10 a 15 centésimos podría tener la gasolina y el diésel a partir del próximo sábado 23, agravando el costo de la vida en el país.
Esto, debido a la creciente demanda de combustible que se viene dando en Estados Unidos y China, según lo justifica el director de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, Wolfram González.
El funcionario explicó que la actual producción de combustible es más baja que la nueva demanda, lo que provocará el incremento en el precio del combustible.
Sin embargo, ayer la Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisó de nuevo a la baja sus previsiones en torno al consumo mundial de petróleo (ver nota adjunta).
En los últimos años el alza en los precios del combustible ha sido una de las causas principales del alto costo de la vida, que para este año se prevé se sitúe entre 4 a 5%.
Raúl Moreira, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, indicó que ante este panorama el nuevo Gobierno tendrá el reto de garantizar que cuando se den ajustes a la baja, tanto de los alimentos como de los insumos para producirlos, se traduzcan en menores precios a los consumidores panameños.
En marzo pasado el Índice de Precios al Consumidor del sector de alimentos y bebidas mostró un crecimiento del 10.0 %, con respecto al mismo mes del año pasado, siendo el de mayor crecimiento.
Disparidad. Actualmente los precios de los productos que las empresas importan disminuyen, sin embargo, los precios de los productos para los consumidores continúan aumentando.
De enero a marzo de este año el Índice de Precio del Consumidor aumentó en 4.3%, en donde el mayor incremento de los precios se observó en los alimentos, donde la inflación aumentó en 11.1%. Este índice mide el precio que pagan los consumidores.
No obstante, de acuerdo con el Índice de Precios al Por Mayor, que mide el precio que pagan las empresas por los productos que importan, y luego venden a los consumidores, se observa que los precios disminuyeron en 4%.
Aquí, la mayor disminución de los precios se observó en los productos agropecuarios, donde los precios se redujeron en 15%.
“Esto demuestra que en Panamá hay una especulación en la venta de alimentos, de parte de los importadores y comercializadores de estos productos”, aseguró el economista Aristides Hernández.
En Panamá, agregó, en vez de observar una disminución de los precios para los consumidores, los precios continúan aumentando.
Por lo tanto, comentó que uno de los principales retos del nuevo Gobierno será afrontar la especulación reinante de parte de la cadena de comercialización de alimentos, que involucra a los importadores y a las cadenas de supermercados.
“No bastará con reducir los aranceles, ni promover políticas de competencia, ni darles préstamos baratos y otros beneficios al sector agropecuario. La especulación de los precios de los alimentos en Panamá es una realidad de todos los días”, afirmó.
Mientras, Giovanni Fletcher, del Instituto Panameño de Derecho de Consumidores y Usuarios (IPADECU), afirma que estarán atentos a las acciones y medidas que proponga el nuevo Gobierno en cuanto a la escalada de costos en la canasta básica de alimentos que han enfrentado los consumidores durante los últimos años.
Es necesario que la nueva administración de Ricardo Martinelli, adujo Fletcher, ponga por encima de todo el interés de los consumidores.