El barril de crudo de Texas registró ayer un leve descenso en Nueva York, en paralelo al fortalecimiento del dólar, pero el mercado sigue atento al avance de "Gustav", que ha alcanzado de nuevo intensidad de huracán y podría alterar la producción de crudo y gas en el Golfo de México.
En esa área se consiguen alrededor de 1,3 millones de barriles diarios de crudo o una cuarta parte del total nacional y más de 7.000 millones de pies cúbicos de gas natural o un 14% del total.
Además, los estados sureños albergan más de medio centenar de refinerías y ante las costas de Luisiana está la mayor terminal marina de descarga de petroleros, con un flujo de más de un millón de barriles diarios de crudo importado.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en octubre bajaban 13 centavos y quedaban a 115,46 dólares por barril (159 litros).
El precio de este tipo de crudo ha descendido un 7,5% o en 8,62 dólares durante el mes de agosto.
Los contratos de gasolina para septiembre recortaron en 2 centavos su precio anterior y cerraron a 3,0099 dólares por galón (3,78 litros), mientras que los de gasóleo apenas variaron y finalizaron a 3,1819 dólares/galón.
Por su parte, los contratos de gas natural para octubre restaron 11 centavos y quedaron a 7,94 dólares por mil pies cúbicos.
Los operadores neoyorquinos no reanudarán la actividad en el parqué del Nymex hasta el martes, por ser el lunes festivo en Estados Unidos.
Las previsiones meteorológicas apuntan a que "Gustav" ganará intensidad en los próximos días y se adentrará en el Golfo de México, lo que ha avivado el recuerdo de los efectos devastadores que tuvieron los huracanes "Katrina" y "Rita", entre agosto y septiembre de 2005, en las actividades petroleras en esa región.
Esos ciclones han sido hasta ahora los más dañinos para la industria petrolera y las refinerías, al reducir la capacidad total de refinado en EE.UU. en casi cinco millones de barriles diarios o alrededor de un 29%.