Los precios al consumidor japonés cayeron a un ritmo récord en octubre, dijo el gobierno, combinando con un descenso en el gasto en los hogares y un alto desempleo, para mostrar que la largamente esperada recuperación económica aún no ha llegado.
La Dirección de Planificación Económica (DPE) describió los precios como "algo débiles", culpando de ello al poco activo consumo privado.
El jefe de la DPE, Taichi Sakaiya, dijo que está preocupado por las señales de serias presiones deflacionarias sobre la frágil recuperación económica.
"Las preocupaciones deflacionarias han emergido en la economía de la nación desde el otoño (boreal)", dijo Sakaiya en una conferencia de prensa regular.
Los precios al consumidor en la nación cayeron un 0,6 por ciento récord en relación con hace un año en octubre, un declive registrado por decimotercera ocasión, dijo la Dirección de Administración y Coordinación.
Los precios en el área de Tokio, que precede a los datos de la nación por un mes, bajaron 1,1 por ciento en noviembre.
El gobierno dijo también que la tasa de desempleo en octubre mantuvo el 4,7 por ciento registrado en septiembre, sólo por debajo de un récord de 4,9 por ciento en febrero y marzo.
Sin embargo, el ministro de Finanzas, Kiichi Miyazawa, dijo que espera que la economía -- luchando por emerger de su peor derrumbe en el período de posguerra -- se fortalezca en los primeros tres meses de 2001.
"La economía de Japón podría estar estancada en el presente, pero espero que mejore en el trimestre que corresponde al período enero-marzo", subrayó.
Aunque el consumo privado permaneció casi plano, los precios de los alquileres retrocedieron y los precios del arroz cayeron debido a una buena cosecha.
"Las caídas en los precios de las tierras podrían haber empezado a afectar los alquileres y esto indica que aún estamos en una fase deflacionaria", dijo Takao Hattori, economista del Tsubasa Research Institute.