Medicinas
- $1.62 es el precio del albendazol de 10 ml en el sector de San Francisco, según Acodeco.
- 81 centavos es el costo del óvulo vaginal metronidazol en las farmacias de San Miguelito.
Precios
- 82 centavos es el costo del omeprazol en los establecimientos farmacéuticos de Parque Lefevre.
- 28 centavos cuesta el ibuprofeno de 400 mg en las farmacias de Pueblo Nuevo, según encuesta.
En tan solo un año, algunos medicamentos genéricos han aumentado entre 34.1% y 53% para las personas de bajos recursos, luego de que ciertas farmacias del país han hecho ajustes en el valor de sus productos.
De acuerdo con un informe de la canasta básica de medicamentos (Cabamed), realizado por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) en agosto, la amoxicilina de 250 miligramos en Parque Lefevre se puede adquirir a $12.15, mientras que en 2013 se encontraba en el mismo lugar con un valor de $9.69.

El frasco de cinco mililitros de las gotas oftálmicas gentamicina 0.3% que se podía comprar a $5.95 en San Francisco, ahora tiene un costo de $7.10 en el mismo establecimiento, mostrando un incremento del 19.3% en 2014 con respecto a 2013.
Otro medicamento que registra un alza en su precio, por el cual la población ahora tiene que pagar $1.50 de más, es el frasco de diclofenaco (120 ml), utilizado por las personas como antiinflamatorio, siendo en 2013 su precio de $4.39 y actualmente es de $5.89, en el área de San Miguelito, según la encuesta de Acodeco.

Panamá América realizó un recorrido por varias farmacias y constató que algunos establecimientos que están dentro de la misma área registran diferencias de precios significativas, por lo que le toca al comprador buscar la opción más económica.
Un ejemplo claro es el del ambroxol, jarabe de 120 ml, que en un establecimiento en Juan Díaz cuesta $2.99 y en otro muy cercano tiene un valor de $6.15, mostrando una diferencia de $3.16 entre una farmacia y la otra.

Un farmacéutico, con más de 6 años de experiencia, quien no quiso revelar su nombre, explicó que ha visto un incremento considerable en los últimos tres años en el precio de los genéricos.
“Hay personas con enfermedades raras que tienen que tratarse con medicamentos más costosos y a veces por no contar con el dinero apropiado para su tratamiento dejan de comprarlos,”, manifestó.
Para el presidente de la Asociación de Farmacéuticos de Panamá, Armando Linna, estas diferencias pueden deberse a la libre oferta y demanda.
Afectación
Rafael Medina, presidente de la Asociación Nacional de Jubilados y Pensionados de Panamá, indicó que ya es el momento para que autoridades procedan a supervisar los altos costos de los medicamentos en Panamá, en vista de que los precios del mismo producto pueden hasta triplicarse entre cada farmacia.
Medina indicó que esta distorsión de mercado o especulación afecta con mayor fuerza a los jubilados, quienes están limitados en su presupuesto para costear los medicamentos que tanto requieren.
“Las autoridades pueden hacer una evaluación y buscar un promedio adecuado dentro de las limitaciones que tiene el adulto mayor ”, señaló el presidente de la Asociación Nacional de Jubilados y Pensionados de Panamá.
Roger Bares, presidente del Comité de Protección al Paciente y Familiares, dijo que las medicinas que tratan las enfermedades cardiovasculares, renales, hipertensión o enfermedades raras son las que tienen los precios más altos del mercado, haciendo que estos no estén al alcance de la clase pobre y media del país.
“Conozco un paciente que está en Chitré que tiene que pagar 6 mil dólares por un frasco cada mes, y también conozco de otros casos que se gastan hasta $200 y $300 dólares en medicamentos a la semana”, manifestó. Bares fue preciso en mencionar que ya es hora de volver a revisar la Ley 1 de medicamentos.
Para Eladio Fernández, dirigente de jubilados y pensionados, en la Caja de Seguro Social (CSS) no hay suficientes medicamentos, lo que conlleva a que la gran mayoría de las personas tengan que comprarlos en las farmacias.
“Por suerte mis hijos me ayudan a comprar medicamentos porque si no fuera así, no me alcanzaría”, dijo el jubilado.
No obstante, la Acodeco dice que solo puede recomendar a los consumidores a que se informen sobre las diferencias de precios antes de realizar una compra.
El ente encargado de proteger a los consumidores también aconseja a la población solicitarle a su médico alternativas de medicamentos, los cuales se haya comprobado que son eficaces para mejorar la salud de las personas, a precios módicos.
Por su parte, Lucas Verzbolovskis, presidente de la Asociación de Representantes y Distribuidores de Productos Farmacéuticos (Aredis), salió en defensa de los precios de los medicamentos de marca y explicó que el fabricante que hace un producto va sumando los respectivos costos de cada uno de los ingredientes que lo componen y eso arroja el costo total de ese producto.
Manifestó que en la cadena de comercialización de este sector cada actor pone su precio de ganancia, pasando del fabricante al distribuidor y luego a las farmacias que ponen el precio final para los consumidores panameños.
Ganancias
Sin embargo, Lucas Verzbolovskis, presidente de Aredis, indicó que la mayoría de los distribuidores de medicamentos utilizan un margen bruto de ganancias sobre venta de 23% en el mercado panameño.
De esta ganancia, los distribuidores le otorgan descuentos a las farmacias que oscilan entre el 0% hasta 18%.
Explicó que a raíz de los descuentos a las farmacias, el distribuidor finalmente obtiene 5% de ganancia. De allí, tiene que restar para pagar todos sus gastos, entre ellos sueldos, alquileres, electricidad, teléfono, etc.
Aclaró además que la farmacia necesita más que el 4% de ganancia para operar.
En cuanto a la comercialización del producto, explicó que todo inicia con el fabricante. “Este vende su producto al distribuidor, quien a su vez se lo vende a la farmacia y esta se lo vende al público.