El Indice de Precios al Consumo (IPC) se moderó en junio en Estados Unidos y aumentó sólo un 0, 2%, pero la reciente escalada de los precios del petróleo amenaza con cambiar pronto esa tendencia, informó el Gobierno.
La inflación fue, por lo demás, la gran protagonista de la jornada económica estadounidense.
La primera noticia en ese frente llegaba con la publicación del IPC de junio, el más bajo de los últimos cuatro meses gracias a los menores precios de la gasolina, que han repuntado otra vez desde junio.
El dato de inflación se situó en línea con las previsiones de los "gurús" de Wall Street, que se quedaron cortos, sin embargo, con su pronóstico de inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de la alimentación y la energía, y que repuntó un 0, 3%, por encima del 0, 2% que se esperaba.
Ese indicador es uno de los más seguidos por la Reserva Federal (Fed) a la hora de determinar el futuro de su política monetaria.
En los últimos tres meses, la inflación aumentó a una tasa anual del 3, 6%, donde la Fed considera "cómodo".