Los precios del crudo seguían cayendo ayer tras una semana de descenso, lo que aportaba cierto alivio a los temores de que se pueda producir una crisis de combustible en el invierno occidental.
Los futuros del crudo Brent para entrega en enero bajaban en la tarde de Londres 69 centavos, a 27,10 dólares el barril, lo que profundizaba el recorte agudo que ha sufrido su precio, de 5,60 dólares, en una semana.
Por su parte, el crudo ligero estadounidense caía 68 centavos, a 28,85 dólares el barril. El crudo no ha tenido precios tan baratos desde finales de julio.
"Parece que la ascendencia imparable ha terminado" dijo el operador Christopher Bellew, de Prudential Bache.
Los operadores indicaron que un catalizador de la venta fue la noticia de que la ONU había presentado a Irak una propuesta de compromiso en un intento por poner fin a la disputa por los precios que ha llevado a la suspensión de las exportaciones de crudo por parte del gobierno de Bagdad.
Fuentes de la industria iraquí indicaron que Bagdad está examinando la oferta. Las exportaciones han sido suspendidas durante una semana pero los operadores indicaron que el mercado ya ha asimilado las consecuencias de una detención en las exportaciones de dos semanas.