En sus planes de Gobierno los candidatos presidenciales Balbina Herrera y Ricardo Martinelli no especifican si seguirán implementando o no los “precios topes” en la venta de combustibles al consumidor.
La candidata del Partido Revolucionario Democrático, Balbina Herrera, señaló que los “precios topes” fueron implementados para establecer un precio más justo en un momento en que el mercado presentaba muchas distorsiones y volatilidad.
Sin embargo, agregó que buscará aumentar la competencia en el sector y mejorar la regulación de cara al usuario.
Mientras, en el plan de Gobierno del candidato Ricardo Martinelli, del partido Cambio Democrático, solo se habla de una política para la generación de energía eléctrica y no de un mecanismo de comercialización del combustible.
Se intentó conversar con Martinelli, pero se informó que el candidato “mantiene una agenda muy apretada”.
Opciones.
Antonio Botello, de las estaciones de gasolina AB, dijo que el nuevo Gobierno debe continuar con el sistema de “precios topes”, ya que esto ha regulado el mercado y beneficiado tanto a los consumidores como a las estaciones independientes.
Pero, esta opinión no es compartida por Eyda Varela de Chinchilla, gerente general de la Esso Standard Oil, quien aseguró que los precios topes “son un engaño”, ya que cuando se implementó este mecanismo en Panamá los precios internacionales se prestaban para que el galón de combustible se mantuviera alrededor de los $4.25, como supuestamente lo estableció el Gobierno a través de los llamados “precios topes”.
Chinchilla agregó que el Gobierno entrante debería continuar con el mercado libre, competencia que ha funcionado durante años en Panamá.
En opinión de Luis Espósito Picardi, de la Unión Independiente de Gasolineras, en Panamá es necesario implementar la regulación de precios y modificar la fórmula de precios de paridad, para beneficiar a los consumidores.
Agregó que en Panamá existe “un monopolio entre las cinco petroleras”, entre las que mencionó a la Delta y a la Esso, “que no permiten que exista un mercado justo”.
Desde el 8 de octubre del 2008 el Gobierno implementó el sistema de “precios topes”, a través del Decretó Ejecutivo 58 de 22 de septiembre.