Los bancos privados de Ginebra, que concentran buena parte de la gestión de clientes adinerados de todo el mundo, expresaron su optimismo sobre el mantenimiento del secreto bancario, a pesar de las críticas de que ha sido objeto por parte de varios organismos internacionales.
“Gracias a la tenacidad de las autoridades federales, la posición de Suiza ha mejorado” en la defensa del secreto bancario, dijo el presidente de la fundación Ginebra Plaza Financiera, Ivan Pictet, en una reunión con periodistas especializados.
La fundación ginebrina, que agrupa a las principales entidades bancarias especializadas en la gestión de grandes fortunas, considera que el compromiso entre Suiza y la Unión Europea (UE) para mantener temporalmente el secreto bancario a cambio de aplicar impuestos al origen a aquellos europeos propietarios de cuentas sin domicilio en Suiza, consolida la privacidad de sus clientes.
Pictet precisó que la aplicación de un impuesto en el origen sobre las rentas del capital de las cuentas de los residentes de la UE en los bancos suizos que será revertido en su mayor parte al Estado donde resida el propietario, permitirá que “el secreto bancario se preserve”.