El presidente del fabricante de refrescos Coca-Cola, Douglas Ivester, anunció ayer que dimitirá del cargo en abril próximo tras dos años de ejercicio marcados por la crisis de las bebidas contaminadas en Europa.
La compañía indicó que el consejo de administración debía celebrar una reunión extraordinaria para eligió a Douglas Daft como sucesor de Ivester.
De momento, Daft, quien hasta ahora era director ejecutivo de la división de Africa, Oriente Medio y Extremo Oriente, pasará a director general de Coca Cola Co.
El ejecutivo, de 56 años, comenzó su carrera en la empresa en 1969 en Australia, de donde es originario, y ocupó diferentes cargos en Asia.
En 1991, se trasladó a la sede en Atlanta tras ser promovido a presidente del grupo para el Pacífico. Además del cargo actual, Daft estaba desde hace dos meses al frente de la división de Schweppes.
En los dos años de presidencia al frente de Coca-Cola, Ivester vivió su peor momento cuando surgió el escándalo sobre los refrescos contaminados, que causaron el temor entre los consumidores europeos y llevó a una retirada masiva de bebidas embotelladas de la firma.
La compañía ha sufrido en los últimos meses una fuerte presión debido a las objeciones del gobierno francés a su pretensión de comprar Orangina, otra empresa de refrescos propiedad del grupo Pernod-Ricard, por la que ha ofrecido 735 millones de dólares.