El presidente del Banco Central (BC, autoridad monetaria) de la Argentina, Pedro Pou, se encaminaba este viernes a ser la primera víctima del escándalo por el lavado de dinero, al arreciar las presiones del Gobierno y el Parlamento para que presente su renuncia.
El ministro del Interior, Federico Storani, dijo en rueda de prensa que "la renuncia de Pou facilitaría la investigación sobre su gestión. El propio Pou ha pedido su autoinvestigación y eso se facilitaría si da un paso al costado", dijo el ministro del Interior, Federico Storani.
Por otra parte, el ministro de Economía, José Luis Machinea, respaldó el viernes las averiguaciones tendientes a determinar "si las autoridades del Banco Central (BC, autoridad monetaria) cumplieron con eficacia sus responsabilidades en materia de supervisión" del lavado de dinero y otras irregularidades.
"Las investigaciones sobre posibles operaciones de lavado de dinero cuentan con todo mi apoyo y estoy convencido de que ir a fondo en la búsqueda de la verdad es de fundamental importancia para la salud de la República", declaró Machinea en un comunicado de prensa.
Machinea prefería hasta ahora no poner en conflicto la permanencia de Pou, defendido a ultranza por los mercados, pero su nueva declaración se puso en sintonía con la del presidente Fernando de la Rúa, quien el pasado jueves dijo que no le va a temblar la mano si tiene que firmar la remoción de Pou.
La actuación de Pou al frente de la autoridad monetaria ha sido cuestionada, a la luz de las denuncias de legisladores sobre presunto blanqueo de unos 4.500 millones de dólares de la corrupción, el narcotráfico y la evasión, comprobadas por el Comité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos.
Un miembro de la comisión legislativa investigadora, el diputado Víctor Peláez, de la gubernamental Alianza, anticipó el viernes a Radio La Red que "la información que se tiene en estudio no favorece la postura del funcionario", que conduce el BC y que sólo puede ser removido por irregularidades, a raíz de que la entidad es autónoma.
La eventual caída de Pou sería la primera derivación del "informe Levin", del senador demócrata estadounidense Carl Levin, quien reveló maniobras de lavado de entidades argentinas, ramificadas en EU y Bahamas, presuntamente perpetradas en los últimos 10 años.
Otra voz que se alzó contra el titular del BC fue la del ex vicepresidente Carlos Alvarez, quien dijo a Radio Mitre que "Pou se va", a raíz de que la información difundida por el Comité estadounidense "es bastante clara, contundente y difícilmente cuestionable. A ese cuerpo no se le puede endilgar un alineamiento partidario o político".
Alvarez salió al paso de las manifestaciones del senador peronista Eduardo Menem, hermano del ex presidente Carlos Menem (1989-1999), según las cuales hay "intencionalidad política" en las denuncias, porque involucran al gobierno anterior.
El ex vicejefe de Estado, que renunció en 2000 con el argumento de que no se investiga a fondo la corrupción, dijo que "el eventual alejamiento debe ser por vías institucionales, o sea que nadie tiene que alimentar el pánico. A no ser que alguien esté encubriendo situaciones".
Los reportes senatoriales estadounidenses apuntaron al Federal Bank, que operaba en Bahamas, cuya propiedad se atribuye al financista Raúl Moneta, ex titular del Banco República y socio del Citibank en diversos emprendimientos.
Otro banco señalado es Mercado Abierto, desta Aldo Ducler, en cuya entidad se lavó supuestamente dinero del mexicano Cartel de Juárez.
También se sospecha que se blanqueó dinero de sobornos pagados para adjudicarle a la multinacional IBM un contrato de 250 millones de dólares con el estatal Banco Nación y recompensas ilegales por el escándalo de las ventas de armas a Ecuador y países de la ex Yugoslavia.
Moneta, quien negó el jueves ser el dueño del Federal Bank, es un amigo íntimo de Menem, en tanto Ducler fue uno de los financistas y asesores del ex candidato a vicepresidente por el peronismo Ramón "Palito" Ortega.
Otro frente de investigación es el del supuesto blanqueo de dinero a nivel local por el disuelto banco BCCI, del magnate árabe Gaith Pharaon, por cuya razón viajará a Estados Unidos la fiscal argentina Alejandra Perrault, para pedir datos al fiscal de Nueva York, John Moscow.