El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, se mostró ayer "convencido" de que los nuevos líderes chinos llevarán a cabo las reformas económicas necesarias para asegurar el crecimiento del país en el futuro, entre ellas la urbanización, una normativa que las autoridades se han mostrado reacias a reformar.
En una rueda de prensa en Pekín, tras su primera visita como presidente de la organización internacional, Kim aseguró que Li Keqiang, el actual viceprimer ministro del Gobierno y futuro primer ministro, propuso al Banco Mundial que realizara un estudio sobre la urbanización en el gigante asiático.
"Li reafirmó su compromiso de avanzar en este sentido y es consciente de que el país tiene que abordar varias cuestiones que se plantearán con la afluencia masiva de personas que vendrán a las ciudades", precisó Kim.