Las negociaciones salariales deben evitar aumentos elevados que provocarían un incremento de la inflación, según dijo ayer, el presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Ernst Welteke.
"Si los negociadores se basan en la subida de precios de los últimos meses, corremos el peligro de que pueda durar varios años hasta que se pueda controlar este aumento", dijo Welteke en el Instituto de Política económica de la Universidad de Colonia.
Welteke recomendó tomar muy en serio las advertencias del BCE en este asunto para controlar la inflación por debajo del 2 por ciento, objetivo del banco emisor europeo.
El aumento de precios se reducirá a lo largo de este año y en 2002 se alcanzará de nuevo la estabilidad, al mismo tiempo que los mercados compartirán las previsiones a medio plazo sobre la evolución de los precios que ha hecho el BCE, continuó Welteke.
"La esperanza que las posibles presiones inflacionistas a largo plazo puedan mantenerse bajo control se reflejan de nuevo en los tipos de interés, que se mantienen todavía en un nivel bajo", añadió Welteke.
El presidente del Bundesbank afirmó que la estabilidad de precios es la mejor contribución que la política monetaria del BCE puede hacer para lograr un crecimiento económico a largo plazo y un aumento del número de empleados.
Welteke defendió de este modo la política monetaria del BCE y enfatizó que los actuales tipos de interés son adecuados. Por otro lado, Welteke consideró que el número de parados no descenderá en Alemania este año de los 3,5 millones de personas, objetivo que se ha fijado el gobierno de Berlín, y cuestionó la posibilidad de que Alemania logre un crecimiento económico del 1,7 por ciento, como había previsto el BCE.