El consejero delegado de Ford, Alan Mulally, dijo ayer que espera que los paquetes de estímulo económico reactiven en todo el mundo las ventas de automóviles en los próximos meses, si bien para el final del 2009 se espera una caída de la demanda global del 15%.
En su intervención ante la junta general de accionistas de la empresa, Mulally aseguró que la compañía está preparada para sobrevivir la grave crisis que atraviesa el sector.
“Somos diferentes a las otras compañías”, afirmó Mulally a los accionistas reunidos en la localidad estadounidense de Wilmington y en referencia a sus dos principales rivales estadounidenses, General Motors (GM) y Chrysler, que han necesitado ayudas económicas gubernamentales para mantener sus operaciones en marcha.
Explicó que la ventaja de la empresa ha sido que empezó la reestructuración antes de que se iniciase la actual crisis.
Acuerdos.
Los accionistas de Ford aprobaron el plan acordado con el sindicato United Auto Workers y por el que Ford pagará con acciones el 50% del dinero que tiene que aportar al fondo financiero de las prestaciones sanitarias de los jubilados. Los accionistas también aprobaron limitar los pagos a los ejecutivos hasta que Ford tenga dos años consecutivos de beneficios.