El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, anunció ayer que en los próximos días la Procuraduría de Justicia iniciará procesos contra los responsables de quiebras de varios bancos ocurridas en los últimos años y que dejaron pérdidas por alrededor de 500 millones de dólares.
El mandatario pretende extender la lucha contra la corrupción, que hasta ahora había estado centrada en la figura del ex mandatario y presidente del Congreso, Arnoldo Alemán, y varios de sus familiares y allegados, acusados de defraudaciones por decenas de millones de dólares.
Bolaños dijo que su batida anticorrupción no está dirigida "para un solo lado", como insinuaron esta semana jerarcas de la Iglesia Católica. Las quiebras bancarias "eran otra forma de corrupción que no se ha acusado en los juzgados todavía en su totalidad", manifestó Bolaños cuando participaba en una actividad de gobierno.
El primer caso que será llevado a los juzgados es el del Banco Nicaragüense (BANIC) de capital privado y estatal, que fue cerrado por la Superintendencia de Bancos (SIB) hace un año, tras registrar una fuga de capital estimada en 63 millones de dólares.
"Imagínense ustedes, esas quiebras fraudulentas de personas sin escrúpulos que acabaron con el Banco Nacional de Desarrollo, el Banco Internacional (Interbank), el Banco Mercantil, Banco del Campo y el Banco del Café, le robaron al pueblo 500 millones de dólares", dijo el mandatario. Las denuncias de la Procuraduría se sumarían a otras que se ventilan en los tribunales contra ex funcionarios y accionistas de los bancos desaparecidos, indicó Bolaños.
Procesos contra quienes quebraron bancos
Entidades bancarias de Nicaragua perdieron más de 500 millones de dólares por actos de corrupción.