Venezuela restablecerá su producción de petróleo, golpeada por un paro, hasta su cuota oficial dentro de la OPEP, una vez que solvente los problemas que está experimentando para embarcar crudo, dijo ayer el presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), Alí Rodríguez.
Sin embargo, el funcionario no especificó el lapso de tiempo en el cual ocurrirá ese incremento de producción del quinto exportador mundial de crudos, luego que fue drásticamente reducida por una huelga de trabajadores petroleros, que se inició el 2 de diciembre y acompañó un "paro cívico" lanzado por adversarios del presidente Hugo Chávez.
"Una vez que se resuelva esta situación, que es el principal limitante en estos momentos, pasaremos con toda seguridad el nivel de los 2 millones de barriles (por día) (bpd), llegaremos a los 2.5 millones de bpd que hemos anunciado", dijo Rodríguez a periodistas.
"Crearemos la plataforma para ir avanzando progresivamente hacia la producción que tenemos asignada por la OPEP, que son 2,819 barriles diarios", añadió.
La producción del país alcanzó 3.1 millones de barriles por día (bpd) antes del paro, según un sondeo de Reuters.
Un reporte publicado ayer por empleados aún sumados a la huelga de PDVSA --muchos de los cuales han sido despedidos por participar en el paro-- informó que la producción de petróleo del país cayó durante el fin de semana a 1,354 millones de bpd, desde 1.37 millones de bpd.
Algunos analistas han dicho que la producción en los pozos de petróleo más antiguos en el occidente de la nación podría haberse perdido definitivamente o tomar años para ser restablecida.
Muchos compradores tradicionales de crudo venezolano han preferido no cargar el petróleo en los puertos del país, dados los potenciales fallos de seguridad asociados con el personal no certificado contratado por el gobierno para cubrir las vacantes dejadas por el paro y reactivar la actividad petrolera.
Auditores independientes de puertos están evaluando las condiciones en el país y algunas empresas han reiniciado sus embarques.
Venezuela, que normalmente suministra el 13 por ciento del crudo que importa Estados Unidos, ha visto sus exportaciones caer a cerca de la mitad de los 2.7 millones de bpd que eran embarcados antes del inicio de la huelga en diciembre.
Rodríguez ha usado la huelga para reestructurar PDVSA y recortar personal y activos no esenciales. Sin embargo dijo que no está considerando vender la refinadora y comercializadora de hidrocarburos que la petrolera posee en Estados Unidos.