Representantes de los cerca de 500,000 productores de café en Colombia pidieron ayer al Gobierno apoyo para que el Fondo Nacional del Café (FNC) y las cooperativas de cultivadores aumenten su participación en las exportaciones del grano.
Una declaración en tal sentido fue dada a conocer hoy a instancias del Congreso Nacional Cafetero, que se inició en la capital colombiana, en el que participan los 90 delegados de los productores del grano y el Gobierno.
El FNC es un ente parafiscal cuya principal finalidad es adquirir la cosecha cafetera colombiana a un precio que fija diariamente con base a la cotización externa del grano y la tasa de cambio, y participa directamente como uno de los agentes de comercialización del café. La declaración empresarial fue leída por el presidente del 62 congreso cafetero, Ricardo Sánchez, en el acto de apertura de las deliberaciones, en el que también habló el jefe de Estado, Alvaro Uribe.
Los cultivadores señalaron además la necesidad de poner en marcha una estrategia encaminada a que los caficultores tengan una mayor participación en el valor que adquiere el grano entre quien lo cultiva y el consumidor final.
Sánchez recordó no sólo la vigencia de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia como administradora del FNC, sino el papel que cumple este ente como exportador, y para mantener la garantía de compra y transferencia del mayor ingreso posible por las ventas del grano a los productores. El líder cafetero hizo referencia a la crisis de la caficultura en Colombia, a causa de la ruptura del pacto mundial de productores y consumidores hace algo más de una década, y por la revaluación del peso, la moneda colombiana, a lo largo de buena parte de la década pasada. Según el documento, la situación no ha sido más difícil porque, pese a las graves dificultades fiscales del país, el Gobierno ha dado continuidad al programa de apoyo estatal a la caficultura a través de un subsidio directo al cultivador en el precio del café. Los cafeteros reclamaron mantener esa ayuda "hasta donde sea posible, para evitar que continúe el deterioro económico y social en las regiones cafeteras".