Productores de arroz en la provincia de Chiriquí decretaron una alerta ante la solicitud surgida de parte de algunos sectores que abogan para que se permita la entrada de un contingente adicional.
Denis Miranda, presidente de la Asociación de Productores en Chiriquí, dijo que actualmente la existencia del grano en el país esta asegurada, tal como lo señalan las estadísticas establecidas durante el pasado mes de julio que indican que solo en los molinos hay unos 931 mil quintales de arroz en cáscara.
A esta cifra hay que sumarle el contingente ordinario de 182 mil quintales pactado con la Organización Mundial de Comercio (OMC) que ya entró al país el 10 de julio además hay que adicionarle el arroz que se va a percibir de la cosecha de las 5 mil 748 hectáreas que están listas para procesar únicamente en la provincia de Chiriquí.
Explicó que se tiene previsto que puedan rendir unos 95 quintales por hectárea, lo cual permitiría obtener unos 360 mil quintales de arroz en el país y permite así una garantía para el consumo local que es de 479 mil quintales por mes.
Miranda dijo que están seguros de contar con las cantidades suficientes, sin embargo temen la entrada de un contingente extraordinario, dado que han surgido las intenciones de parte de un sector que desean la entrada del grano.
“Hay cierta presión de sectores con ganas de importar arroz en plena cosecha”, aseguró el productor, quien agregó que están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias para impedir que prospere, por que sería un golpe fatal para el sector nacional.
Trascendió que el grano entrante provendría de países subsidiados aproximadamente con 2.50 dólares por cada quintal. por lo tanto se daría una depreciación de los costos de venta en el país, que afectarían únicamente el productor nacional.
Advirtió tener las estadísticas que demuestran que no hay necesidad de solicitar la entrada de un arroz adicional, a la vez que indicó que esto surge de parte de quienes no quieren comprar el grano nacional.
“Es una tarea fantástica, es una tarea de animador cultural la que hace el periodista, movilizando a públicos que de otra manera no accesarían a esa información... Yo quiero ser un puente entre este mundo complejo y aparentemente inaccesible, y la comprensión de un público masivo, en el cual a lo mejor logro que consulten un libro... Eso es una función social muy valiosa”.
Pero no podíamos conversar con este destacado personaje sin conocer su opinión en cuanto a la crisis social y económica de Argentina, país al que evalúa como “un enfermo convaleciente”.
“Se está empezando a recuperar, pero la caída es tan fuerte que la recuperación que experimenta es muy débil y con un horizonte limitado, se está recuperando, sí, pero esa recuperación aún no puede ser espectacular”.
De acuerdo con Halperín, en estos momentos existe un sentimiento de esperanza en cuanto al nuevo presidente argentino, Néstor Kirchner, de quien asegura ha demostrado un gran coraje, y quien en el plano político se ha atrevido a remover parte de la corrupción en distintas entidades. “Demostrando un grado de dignidad que hace tiempo no veíamos en el poder en Argentina, se abren esperanzas muy elevadas”, opinó Halperín.
Como parte de la conversación con “El Panamá América”, el periodista explicó adicionalmente cómo ha afectado a los argentinos la imagen negativa del futbolista Diego Armando Maradona.
Según Halperín, los argentinos siempre han tenido una especie de mirada sobre sí mismos gigante, se han visto con una suerte de pueblo elegido y que está destinado a grandes cosas, quizás con un exceso de autoestima y narcisismo, de creerse un pueblo muy especial, más allá de la realidad.
“En ese sentido, Maradona encarnó la ilusionada sospecha argentina de que somos extraordinarios, y es por eso que cuando sale un personaje extraordinario que cautiva al mundo por su talento excepcional, se sienten representados por él y ésto llega a ser la confirmación de que somos especiales... Los argentinos sí tienen cualidades especiales, pero se creen más de lo que son”.
Explica que al ser la historia de Maradona no sólo de ascenso, sino de una caída brutal, terrible y de degradación, en donde el héroe se desvió y entró en la droga y en la decadencia personal, se convirtió en un experiencia dolorosa para los argentinos, de contemplar su propia decadencia.
“Si Maradona era quien probaba que los argentinos éramos especiales, su caída no hace más que demostrar que los argentinos estamos en decadencia, encarna lo mejor y lo peor del sentimiento argentino y por lo tanto hoy, que vive en Cuba, es casi un deseo para ellos que esté allá, porque no quieren verlo caer más”.
Halperín señala que además de la caída de Maradona, los problemas socioeconómicos también han afectado a sus coterráneos.
“Los argentinos que se creían como un pueblo especial, de golpe se han hundido en la miseria, la decadencia y la corrupción, mirando su caída... Es como un tango que empieza diciendo “Hoy vas a entrar en mi pasado” y culmina con la frase “Mirá lo que quedó”, porque fue glorioso y luego entró en la decadencia.