El presidente paraguayo, Horacio Cartés, promulgó ayer la ley de impuesto a las ganancias por exportaciones de granos esperando recaudar dentro de dos años alrededor de $250 millones para reforzar el debilitado presupuesto estatal.
Paraguay es el tercer productor de soja en América del sur detrás de Brasil y Argentina, y sexto en el mundo.
La ley establece que pagarán el impuesto anual de hasta el 10% los agricultores que obtengan ganancias mayores a $15,000, sin importar la extensión de su finca. La normativa es parte de una de las herramientas para iniciar la lucha contra la pobreza.
La población del país es de 6.5 millones de personas, de las cuales el 38% es pobre y dentro de esa franja el 20% vive en la miseria.