El magisterio costarricense presentó una nueva propuesta al gobierno para tratar de finalizar una huelga que entraría hoy lunes, en su cuarta semana.
La iniciativa llega después de que el pasado viernes las bases de los sindicatos rechazaran una oferta del gobierno, en la que accedían a ocho de las nueve peticiones por las cuales los educadores iniciaron el movimiento.
Entre los puntos ya acordados destacan el pago puntual y correcto de los salarios a los docentes, la garantía de dinero para comedores y transporte estudiantil, y el retiro de un proyecto de ley que pretende dar la autoridad sobre las escuelas y colegios a las municipalidades del país.
Sin embargo, el cambio en el régimen de pensiones sigue siendo el principal obstáculo para que los maestros regresen a las aulas.
Los gremios piden al Ejecutivo que anule un pronunciamiento de la Procuraduría que amplía los plazos para jubilarse y disminuye el monto del beneficio, pero el gobierno asegura que no puede hacerlo pues es un asunto que le compete al Poder Judicial.
La nueva propuesta seguirá la línea de la iniciativa gubernamental, pero con mayor claridad y grado de compromiso, según los líderes sindicales.
“Nosotros lo que queremos es que el documento sea más claro, más concreto, para que no se quede en simples promesas”, dijo a la prensa la presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza, Gilda González.
La dirigente explicó que si el gobierno acepta su propuesta, deberá de nuevo consultarse a las bases para decidir si se levanta el movimiento, por lo que descartó que los estudiantes puedan regresar a las aulas antes del próximo martes.
Mientras tanto el gobierno advirtió que de no reanudarse las lecciones a partir de mañana, tomará las medidas disciplinarias necesarias, y que tiene un plan de contingencia para garantizarles la educación a los niños y jóvenes del país.