Economía

Provincias a punto de colapso por el alza del combustible


Las consecuencias del alza del combustible han sacudido, como era de esperarse, las actividades comerciales en todo el país.
El vaivén de los precios ha significado una inestabilidad preocupante para aquellos dedicados al transporte de productos agrícolas del interior a la capital, a los consumidores y empresarios, todos los cuales aseguran que este año han sido duramente golpeados por el aumento del precio de petróleo a nivel nacional e internacional.
Aniceto Avila, propietario de una estación de gasolina de La Chorrera , asegura estar siendo afectado grandemente, ya que el aumento obliga a los usuarios a disminuir el consumo y en su reemplazo, abastecerse de la canasta básica familiar, que también se dispara insospechadamente.
"Ya no hay tanto dinero para pasear y se usa únicamente lo necesario", manifestó.
Sin embargo, agrega que para contrarrestar esta situación, en el área de La Chorrera se ha llegado a algunos acuerdos, estableciendo un precio unitario, donde el propietario de gasolinera que mejor servicio brinde va a obtener mayor beneficio, evitando las confrontaciones anteriores que desmejoraban las ganancias.
Considera que como producto de esta crisis, la venta ha mermado en un 25%, porque "definitivamente, cuando los precios suben, el consumo baja".
Para Luis Delgado, concesionario de dos estaciones de combustible en La Chorrera, la situación es caótica, ya que según señala "es el combustible el nervio y motor de casi todas las actividades que se realizan diariamente y su alza afecta a todos por igual".
Según el empresario, las constantes fluctuaciones le han provocado pérdidas de hasta B/.150.00, lo que es sumamente difícil si se toma en cuenta que se trabaja a 0.08 el galón.
"Trabajar con 0.08 centavos para hacer frente al pago de la planilla, luz, agua, teléfono, prestaciones laborales y mantenimiento, es muy difícil y uno tiene que jugar mucha carpintería, porque es una situación que no se sabe cuándo se va a acabar", indicó Delgado.
Aunque reconoce que se trata de un fenómeno mundial, mostró su descontento con el alza de hasta 0.17 centavos por galón.
Dijo que, aunque se espera una baja en los próximos días, no hay nada concreto, "porque de repente vemos que te bajan 0.08, pero te suben 0.10 y 0.12 centavos, que en nada beneficia a los usuarios".
Mientras tanto, para Roosevelt Rolando Villarreal, quien se dedica al transporte de productos agrícolas desde hace 10 años, la situación no es menos difícil, ya que considera que actualmente se está pagando un costo de combustible muy elevado para los transportistas que abastecen al país de alimentos.
Anteriormente, Villarreal consumía en el recorrido de Chiriquí a La Chorrera B/.40.00. Sin embargo ahora le cuesta alrededor de B/.55.00. "Ese es un costo muy grande porque los transportistas desde que salimos de viaje tenemos que pagar alquiler de casa, comida, ayudantes, mantenimiento y demás".
Asegura que, en su caso, semanalmente tiene una pérdida de por lo menos B/.40.00 por viaje, "que es un dinero que me ayudaría a hacer frente a muchos gastos que tengo en mi hogar".
A juicio de Villarreal, el gobierno debería asumir el impuesto del combustible, para no perjudicar a sectores como los transportistas, que de una u otra forma contribuyen a la economía del Estado, "porque usted se imagina que fuera el propio gobierno que tuviera que traer la comida hacia los mercados".
Considera que las actividades que giran en torno al consumo del combustible ya dejaron de ser rentables.
Para tratar de aminorar los altos costos del combustible, Villarreal tiene que traer unos cuatro galones vacíos desde Chiriquí para llenarlos en la capital, puesto que en esta provincia los precios superan en ocasiones, los B/. 2.00.
En esta región de la provincia de Chiriquí, por ser uno de los puntos más lejanos de la ciudad capital, el costo de la gasolina muchas veces está a B/2.20, mientras que el diesel llega a B/1.78.
Vicki Stella Rojas, administradora y concesionaria de la Estación Vicki Stella aseguró que las altas y bajas en el precio del combustible descontrolan un poco la comercialización del mismo, porque se desconoce con exactitud cuándo se producirá la baja.
En cuanto a la queja generalizada de los clientes, que cuando la gasolina sube, inmediatamente los concesionarios aumentan los precios al público y cuando bajan, los hacen de manera más lenta, Rojas indicó que en la estación que ella administra, los cambios, tanto de alta como de baja, se efectúan cada dos días.
Agregó que cuando el combustible baja les perjudica "enormemente", porque a pesar de haber comprado el mismo a precios altos, tienen que disminuir los precios porque si no pierden la clientela.
Otra concesionaria, que prefirió mantener reserva, explicó que los aumentos de los precios del combustible comparando con 1999, específicamente en el renglón del diesel, ha registrado un aumento del 35%.
Victoriano Ríos, productor de Tierras Altas de la provincia de Chiriquí, señaló que este incremento del precio del diesel de un 35%, les afecta directamente a las empresas hortícolas, porque ese es el combustible que más utilizan para el acarreo de sus productos desde Cerro Punta a la ciudad capital, el cual comprende una distancia de más de 600 kilómetros.
Igualmente, Ríos destacó que el diesel se utiliza en los tractores para fumigar las parcelas, para el arado y para todas la labores en el campo.
Dijo que el efecto que ha causado este aumento es el descenso del margen de utilidad, porque los diferentes productos hortícolas se encuentran a precios muy bajos, poniendo como ejemplo la lechuga, que está entre 0.08 y 0.10 centésimos, mientras que la papa está a B/12.00 el quintal.
En cuanto a la posibilidad de aumentar el precio de los productos hortícolas, Ríos dijo que no es posible, porque ahora mismo, el consumidor no está comiendo hortalizas, posiblemente porque no tiene la tradición y algo más importante, no hay dinero y por ello las personas prefieren comer arroz, plátano en vez de éstas.
Al igual que el costo del combustible, los costos de producción ha ido aumentando, porque la mayoría de los insumos se derivan del petróleo, por lo que los productores continúan en las labores, sólo para operar y mantener las fincas.
Luis Alberto Castro, presidente de la Compañía de Transporte de Banano, S.A. afirmó que el alto costo del combustible ha afectado al transporte de banano desde la provincia de Chiriquí, hacia el muelle de Chiriquí Grande en Bocas Del Toro, representando un costo por viaje de B/. 350 y antes del aumento estaba en B/. 300, lo que representa un sensible incremento de B/.50.
Castro, quien, además, es el representante legal de la Bananera Santa Catalina, señaló que el aumento del combustible también ha tenido un impacto fuerte en los costos de producción de la fruta, de un 3% en la parte del combustible.
Según Castro, este aspecto ayuda a acrecentar la crisis bananera a nivel mundial y hasta el momento no se ven las posibilidades de que la situación mejore, porque los precios del combustible tienden a ascender.
Explicó que a pesar de gozar una exoneración de impuesto de combustible, la situación igualmente les afecta.
Como todos, reiteró que es bueno que el gobierno busque alternativas, refiriéndose a la posible compra del producto a Venezuela, porque el transporte de carga en general está muy afectado, ya que los fletes internos son muy bajos y hay un margen de utilidad mínimo.
El Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) de la provincia de Coclé en los últimos meses las cifras comparativas en el alza del precio del combustible entre 0.5 a 0.8 centavos.
De acuerdo a Lilia Aparicio, encargada de las evaluaciones de la empresa Toledano, ubicada en el distrito de Penonomé, las pérdidas han sido notables después de una evaluación realizada el pasado martes y miércoles para determinar el consumo de combustible de los camiones que transportan sus productos.
Indicó que para ellos la situación ha sido difícil, ya que cuentan con siete carros distribuidores que salen a la calle todos los días, cada carro consume 30 galones lo que antes se gastaba diariamente, ahora cada carro consume esa cantidad tres veces por semana y el recorrido ha sido disminuido considerablemente.
Mientras tanto, los miembros de la Unión de Transporte Penonomé Panamá (UTRAPEP) también han registrado en comparación con otros años una merma en los ingresos, debido a que antes compraban 30 galones diariamente y ahora sólo pueden contar con 25 galones, ya que deben ajustar su presupuesto para asumir otras deudas.
Aida Andreve, administradora de la UTRAPEP, señala que su organización vende combustible al distribuidor Texaco, pero que han visto una baja de casi 25% en las ventas, ya que los transportistas no pueden comprar la misma cantidad por el alto costo, lo que ha llevado a que algunas personas que deben adquirir el crudo en esta estación prefieran otras gasolineras en las cuales se pueda administrar mejor el presupuesto.
Indica que la competencia también influye, porque antes se vendían en la estación de UTRAPEP cerca de 15 mil galones por semana y que ahora se venden casi 10 mil galones.
En las empresas como VIGOMAR S.A. de Aguadulce se registra un aumento paulatino desde abril de este año en el diesel de B/. 1.24 a B/. 1.40 con una diferencia de 0.16, el promedio de consumo mensual es de 2 mil galones que representa un gasto excesivo de B/. 320.00 mensual.
Algunos concesionarios señalan que cuando la gasolina sube el aumento se registra de manera inmediata, porque el aumento es bastante significativo y que cuando se da a conocer que desciende, el porcentaje es mínimo y en realidad no baja nunca como esperan ellos.
Andreve explica que en UTRAPEP cuando ellos realizan las ventas y se anuncia el alza del combustible se habla de 8 a 10 centavos y que cuando dan a conocer de manera "pomposa" por todos los medios que bajó, en realidad no se da tal baja porque sólo alcanza los dos centavos o tres y el aumento continúa con siete u ocho centavos.
Por su parte, en la Estación Texaco de la Sorpresa en Penonomé las pérdidas son notables, pues las bajas en las ventas son de casi un 40% en los últimos tres meses, dijo Candelaria Mendoza, administradora encargada de esta estación.
Prefirió no precisar cuánto venden semanalmente, alegando que es relativo, "hay semanas buenas y malas" depende de la época como cuando se da la zafra y preparación de tierras para la siembra de arroz, se consume más combustible y hay meses que sólo con lo que consumen los transportistas se mantiene la venta, "pero también han bajado las compras de combustibles de transportistas en esta estación".
Manifestó que cuando la gasolina sube el aumento se registra inmediatamente porque es muy exagerado y que cuando baja al no ser muy elevado, no se nota la diferencia.
Coincidió con los demás concesionarios en que, a pesar del alza, ellos tienen que vender todo el combustible que tienen al precio de antes, hasta que éste se agote y cuando adquieren más, es que empiezan a vender al precio que se ha aumentado.
El pasado jueves 14 de septiembre, se efectuó a nivel de la provincia de Coclé un monitoreo de precios en las estaciones de servicios cuyos resultados revelan que el precio promedio de la gasolina Super se sitúa en B/. 2.03, el de gasolina regular B/. 2.01, del diesel normal en B/. 160 y del diesel con aditivo en B/. 1.77 el galón.
En tanto, en Herrera y Los Santos el aumento se sitúa entre 8 y 10 centavos de diferencia en comparación con los meses anteriores, registrándose una disminución de precios en las estaciones de Parita estimada entre 10 y 12 centavos con relación a Los Santos y Chitré cabecera.
Bolívar Corro, productor de Monagrillo, que se dedica a realizar trabajos a otros agricultores de la región de Azuero preparándoles la tierra para labranza de arroz, maíz y cultivo de exportación con maquinarias, señaló que su consumo semanal de diesel es de B/. 200 con un incremento de B/.60 en comparación con meses anteriores que estaba en B/. 140.00 para transporte y equipos.
Por su parte, Jeremías Gutiérrez, importante productor de la provincia de Los Santos, estimó su consumo semanal de combustible en B/. 312 y añadió que su pérdida por semana con el aumento del combustible es de B/.112, ya que en los meses pasados sólo pagaba B/. 200, situación que ha representado un desequilibrio evidente en el presupuesto de la producción.
Gutiérrez, que ha sembrado unas sesenta hectáreas de maíz, manifestó que en meses anteriores ayudaba a los pequeños productores del área pero que con el aumento del diesel se vio obligado a suspender este apoyo que consistía en la preparación de la tierra, pues el presupuesto no alcanzaba para cubrir la cantidad de consumo diario de las maquinarias agrícolas.
Mientras que Corro dijo que este trabajo de preparación de tierra se cobra por hora a los productores y que el aumento ha afectado directamente al sector agrícola, ya que él no puede subir el costo de la hora porque con la baja de los aranceles el productor de Azuero tiene mucha competencia y si sube no vende, por lo que las pérdidas deben asumirlas ellos de las ganancias de producción que en este momento han dejado.
Al respecto, los concesionarios señalaron que ellos no son los responsables directos de esta situación porque en Panamá sólo hay una refinería y cinco compañías petroleras que son las que surten a ellos e indican el aumento o disminución en el combustible y que el margen que ellos suben es el mismo que le dan las petroleras porque esto es lo que les garantiza la ganancia mínima y normal en la venta.
Además indicaron que ellos también pierden porque desde que se aumentó el combustible las ventas han disminuido en 20 mil galones mensuales.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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