Antecedentes del proyecto
- En septiembre del 2000, el Gobierno de la República de Panamá estableció la primera regulación que norma las descargas de efluentes de aguas residuales. Dichas normas fueron resultado del consenso de un comité técnico en el que participaron el sector privado, la Cámara de Comercio, el SIP, MINSA, IDAAN, ANAM, ACP y universidades.
Números de la inversión realizada
675- millones de dólares cuesta el proyecto que le devolverá un mejor aspecto a la capital.
- por ciento es el avance que muestra el desarrollo de la obra en ejecución.
- se espera que empiece a funcionar la planta de tratamiento de aguas servidas.
El proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá, una de las obras más grandes del sector público, alcanzó esta semana un avance del 84%.
Con el desarrollo de la obra se busca poner fin a la contaminación de las playas en la ciudad capital y mejorar la calidad de vida de los panameños, de acuerdo con el Ministerio de Salud, ente encargado del proyecto.

En total, el Gobierno central invierte en esta megaobra unos 675 millones de dólares, y la misma es construida por la compañía brasileña Odebrecht.
Actualmente se han desembolsado 490.3 millones de dólares de lo presupuestado, lo que representa un 72.5% del monto de la inversión.

Para la consecución de esta obra, el proyecto se dividió en cuatro partes que son: la construcción de redes sanitarias, de líneas colectoras, del sistema interceptor y la edificación y operación de una planta de tratamiento de aguas residuales. Todo esto ejecutado en dos fases.
La primera fase incluye la construcción de redes y colectoras, mientras que la segunda etapa consiste en la construcción de los sistemas interceptores (oeste y este) y la planta de tratamiento de aguas residuales.

Funcionamiento.
Estos aspectos se conjugarán entre todos para recolectar, transportar y tratar las aguas residuales de la ciudad, las cuales actualmente son vertidas sin previo tratamiento a los ríos, quebradas y la bahía de Panamá.
Una vez que las aguas residuales sean recolectadas serán transportadas por un sistema de tuberías que siguen las servidumbres de los ríos hasta los puntos cercanos a la línea costera, donde descargarán al sistema interceptor, que se compone por un sistema combinado de recolección; este caudal de aguas servidas será transportado hasta la planta de tratamiento de aguas residuales tipo biológica ubicada en Juan Díaz, para recibir el tratamiento adecuado.
Esta edificación representa uno de los principales planes de inversión en materia de salud que se realiza en el país, con miras a seguir posicionando al Istmo como uno de los más seguros en cuanto a salud se refiere.
Uno de los aspectos fundamentales que busca este proyecto es recuperar las condiciones sanitarias y ambientales del área de la metrópolis, a su vez eliminará la contaminación de las aguas residuales no tratadas en los ríos del centro de la ciudad y en la zona costera de la bahía, sostuvo el Ministerio de Salud.