Si bien es cierto que gran parte de ese dinero será utilizado para cerrar la brecha fiscal que alcanza los 800 millones de dólares, otra parte de ese componente económico será destinado a la creación de subsidios temporales y obras de interés social.
El más importante de todos los proyectos que tiene en agenda el Gobierno es la creación de un subsidio destinado a 80 mil familias de escasos recursos tanto en la ciudad como en el interior del país.
Ricaurte Vásquez, ministro de Economía y Finanzas, explicó a Panamá América que están realizando estudios para determinar a qué familias beneficiarán con esos recursos.
La idea es lograr que con estos dineros los niños puedan asistir a un centro educativo y tener una alimentación adecuada.
Este proyecto tendrá que ser fiscalizado por las autoridades y lo más probable es que el dinero sea administrado por la madre de los niños.
Primero se realizará un plan piloto con un número reducido de familias, y dependiendo de su resultado, continuarán con el proyecto, dijo Vásquez.
El programa debe ponerse en ejecución en el 2006, e igualmente será reflejado como un gasto dentro del presupuesto de ese año, dijo.
"Lo que se busca es que las personas tengan conocimiento para qué y cómo se está utilizando el dinero obtenido del pago de sus impuestos", dijo.
Otro programa que sacarán de las gavetas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), será "Compite Panamá", que trata de incentivar la exportación de ciertos productos nacionales.
Antes que finalice este año se identificará el grupo de empresas turísticas, agroexportadoras, industriales y artesanales que se beneficiarán del programa, que igualmente será financiado con parte de los dineros obtenidos con la Reforma Fiscal.
"No será un subsidio permanente, tendrá fecha de inició y culminación", indicó el funcionario.
Dicho proyecto será puesto en ejecución el próximo año.
Para esto el Estado podrá tener una participación en las empresas, mientras gocen del beneficio fiscal.
Una vez más las autoridades se lanzan en la dura tarea de tratar de combatir la pobreza y la falta de educación.
Sin embargo, los representantes del sector privado recuerdan que los Gobiernos nunca han sido buenos administradores de programas.
A esto se le suma que muchos de estos programas históricamente no han sido ejecutados de un modo eficiente.
Un comunicado de Fundación Libertad indica que la política de quitarle a los que más tienen, no traerá los resultados esperados de reducir la pobreza.
Asegura que la reforma reforzará aún más el círculo vicioso de la pobreza. Por lo que consideran que las reformas sólo están destinadas a financiar el déficit estatal.
El gasto per cápita en educación hacia el final del período es similar al de los países con gastos en educación de nivel alto y medio-alto, entre los que se encuentran Uruguay, Chile, Brasil, Costa Rica , México y Argentina.
Un 6.1% de las niñas y niños en situación de pobreza no han completado la educación primaria.