Puerto Armuelles Fruit Company no está violando leyes nacionales que rigen la concesión de tierras para el cultivo de banano, aseguró ayer Manuel Aizprúa, representante legal de la transnacional bananera, tras las denuncias vertidas por el sindicato.
Aizpurúa explicó que las tierras en mención pertenecen a la transnacional, y hace unos 20 años atrás se vendieron al gobierno unas 42 mil hectáreas a un precio de 152 mil dólares. Posteriormente la empresa realquiló unas 15 mil hectáreas a un precio que hoy alcanza los 135 dólares la hectárea, lo que significa que las mantienen en arrendamiento, a través de un contrato suscrito entre el Estado y la empresa.
Además dijo que "ellos (el sindicato) no son las personas que pueden decidir algo en un contrato del que no son parte, y estas denuncias la están haciendo por temor porque han creado una situación de incosteabilidad de la operación".
SITRACHILCO sostiene que las tierras están ociosas y no se está produciendo el rubro. En este aspecto Aizpurúa sostuvo que estas son las tierras menos productivas y para trabajarlas habría que invertir suficiente dinero y tener una fuerza laboral que luche por ser productivo y modernizarse. Por otro lado, destacó que la empresa ha cerrado ya tres fincas constituidas en Mega 4 trasladando los obreros a fincas vecinas y sólo se están extrayendo los racimos de la fruta. Los activos de esta finca fueron ofrecidos en venta al sindicato, pero éste no dio muestras de aceptación.
En vista de esta posición la transnacional ha entablado conversaciones con la Cooperativa Bananera de Servicios Múltiples del Atlántico que posee unos 10 años de operar exitosamente para vender la finca, lo que ayudaría a mantener la mano de obra. De ser vendidas estas tierras, la empresa Puerto Armuelles Fruit Company mantendría un contrato de compra-venta de banano a precios comparables con los del Atlántico y el Caribe, explicó el representante legal.
Tras un estudio de la empresa y confirmado por peritos de la Contraloría, estas tres fincas resultaron con los costos más altos en toda Latinoamérica. La transnacional define un costo de 7 dólares por caja, mientras que la Contraloría reflejó un costo de 8 dólares con 20 centavos por caja. Ecuador en cambio, está produciendo a 3 dólares la caja.
"De manera que si le sumamos los costos de traslado por el Canal de Panamá hasta el Atlántico, estaría por el orden de los 4 dólares o sea, que el producto de Ecuador compite a 4 dólares por los 8 dólares del rubro panameño" destacó Aizprúa.