Qatar, un pequeño país conservador del Golfo Pérsico, defendió su derecho a organizar en noviembre la próxima conferencia ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), tras el desistimiento de Chile y las duras críticas de la organización Human Rights Watch (HRW).
Esta monarquía de 522, 00 habitantes, que obtiene su riqueza de sus reservas de gas, es el único país candidato a la organización de la conferencia, tras el desistimiento de Chile, anunciado el martes en el Consejo General de la OMC en Ginebra.
El representante de Qatar ante la OMC, Fahd Ben Awidha Al-Thani, prometió "todas las garantías necesarias para que esta importante reunión sea un éxito".
La tercera edición de la cumbre, organizada en Seattle (Estados Unidos) en diciembre de 1999, había sido perturbada por violentas manifestaciones de activistas anti-globalización.
Por su parte, la organización de defensa de Derechos Humanos HRW advirtió que Qatar "es un país que impone severas restricciones a la libertad de asociación y reprime cualquier posibilidad de manifestación pacífica".
"Esto significa que la OMC está de acuerdo en basar la globalización económica en fundamentos represivos", declaró el director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, quien solicitó a la OMC que elija otro país.
Un alto responsable de Qatar rechazó la acusaciones de HRW "Las palabras de Roth son inaceptables. Qatar nunca ha reprimido manifestaciones", declaró a la