El presidente de Estados Unidos, George W.Bush, insistió en que la reducción de impuestos por valor de 1, 600 billones de dólares que ha propuesto al Congreso ayudará a fortalecer la economía.
En el habitual mensaje presidencial radiofónico de los sábados, Bush dijo que el recorte de impuestos sugerido para un período de diez años supondrá una "segunda oxigenación" para la economía estadounidense, que ha entrado en un período de desaceleración.
El mandatario lleva a cabo una amplia campaña nacional de promoción de su reducción tributaria, que cuenta con una férrea oposición de numerosos demócratas y de algunos republicanos tanto en el Congreso como en el Senado.
Bush ha dedicado ya una semana a explicar su plan en cinco estados, en una gira que continuará la semana próxima por otros cuatro estados donde existen muchos legisladores demócratas que rechazan su propuesta.
Los detractores del plan de reducción de impuestos consideran que únicamente beneficiará a los más acaudalados, por lo que el presidente invitó hoy a los votantes a ejercer presión sobre sus representantes ante el Congreso para que lo respalden.
En su mensaje radiofónico, Bush repitió las prioridades de su presupuesto de 1, 960 billones de dólares para el año fiscal 2002, que empezará el próximo uno de octubre.
Estas prioridades están centradas en la introducción de reformas educativas, el pago de la deuda y el mantenimiento de la Seguridad Social, que se encuentra al borde de la bancarrota, al tiempo que se aumentarán los gastos para el programa de protección médica conocido como Medicaid.