Casi $5,000 millones en ingresos corrientes espera obtener el gobierno en 2010, de los que espera gastar sólo el 73%.
Esto no incluye los recaudos que generen las reformas fiscal, actualmente en discusión, y tributaria, que se presentará en octubre.
El ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, presentó ante la Asamblea Nacional la proyección de ingresos y gastos para el próximo año, que se fijó en $10,280 millones y que supera al de 2009 por $517 millones (5.29%).
En la variable de inversiones el gobierno empuja hacia arriba las erogaciones por el orden del 6.6%, pues se destinan $3,626 millones, unos $224.7 millones más que en 2009.
Vallarino advirtió que los “nuevos ingresos” que generen las reformas fiscal y tributaria “se sumarán a la realización de más obras” en todo el país.
El servicio de la deuda, que con relación al PIB es del 42%, consumirá el próximo año $1,350.5 millones ($516 en capital y $834.5 millones en intereses), o sea el 13.3% de todos los ingresos.
Detalles.
El presupuesto contempla un déficit fiscal del 2%, de acuerdo con el titular de Economía y Finanzas.
El Gobierno Central espera obtener ingresos corrientes por $4,770 millones ($3,140 en impuestos y $1,506 millones en no tributarios como el aporte del Canal de Panamá), de los que espera gastarse el 73% y otros $1,002 millones en ingresos de capital (incluyendo $902 millones de recursos del crédito), donde prevé un déficit del 124.95%, sobretodo por el gasto de $1,476 millones en maquinaria y equipo e inversión financiera.
En gastos corrientes resalta que el Gobierno destinará $643 millones al pago de subsidios (luz, agro, industria) y $1,674 millones en su propia operación.
Inversión.
En cuanto a la inversión pública, asignará $1,476 millones, las instituciones descentralizadas $633 millones, las empresas públicas $245 y los intermediarios financieros $1,271 millones, para un total de $3,626 millones.