El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, advirtió ayer de que la recuperación de la economía mundial será muy gradual e irá acompañada de altos índices de desempleo y de morosidad en el pago de deuda.
“Los mercados financieros se recuperan, pero las señales de esa recuperación en la economía real obligan a la cautela”, dijo Zoellick en una videoconferencia desde Washington para intervenir en congreso “Euro Finance Week”, que reúne en Fráncfort banqueros y economistas.
“Al alto endeudamiento privado y público se suma un deterioro del mercado de trabajo. Y el paro se traduce en presión política”, dijo Zoellick, para quien uno de los errores más graves que pueden cometer los gobiernos en este caso es tomar decisiones proteccionistas.
Argumentó que la crisis ha cambiado la actitud del consumidor estadounidense, quien, agobiado por hipotecas a las que no puede hacer frente, ha pasado del derroche al pago de deuda y al ahorro.
“Hay que buscar consumidores en otros mercados”, sostuvo Zoellick en referencia a economías emergentes y países en desarrollo, donde el BM invertirá en programas de infraestructura básica y formación más de 50,000 millones de dólares los próximos tres años.