Las fincas ganaderas afectados por la tuberculosis bovina en la provincia de Bocas del Toro tendrán que esperar 18 meses para reemplazar los bovinos sacrificados.
El 95% de estos animales no presenta signos de la enfermedad, por lo que parte de la carne será destinada al consumo humano.
Hasta el próximo septiembre unos 6 mil animales serán sacrificados cuando inicie el período de cuarentena que durará un año.
La tuberculosis bovina es causada por la bacteria Mycobacterium bovis, que puede afectar al hombre por ingestión de productos lácteos contaminados.
Por ello, el Gobierno destinó un subsidio de 3.5 millones de dólares para el reemplazo de las reses.
El primer caso de tuberculosis bovina que se detectó en la provincia de Bocas del Toro fue en 1997, y aunque diversas administraciones han destinado apoyos financieros los resultado han sido nulos.
Faustino Rodríguez, representante de la Asociación Nacional de Ganaderos capítulo de Bocas del Toro, señaló que con este programa la provincia, al igual que el resto del país, será beneficiada.