La reforma fiscal de EE.UU. puede llevar a la repatriación de casi 2 mil millones de dólares que multinacionales estadounidenses y sus filiales han "aparcado" en el extranjero, lo que provocará probablemente una reducción en la inversión extranjera directa acumulada en el mundo, sostuvo una agencia de la ONU.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) presentó un análisis preliminar del impacto que calcula tendrá la reforma fiscal que Estados Unidos adoptó en diciembre en la inversión extranjera directa (IED).

La UNCTAD estima que la reforma tendrá "probablemente importantes consecuencias para la inversión internacional".
Ese impacto se notará tanto en la inversión transfronteriza dirigida a EE.UU. como en las posiciones de inversión de multinacionales estadounidenses en el exterior, argumenta.
En rueda de prensa, el director de este organismo para la Inversión y la Empresa, James Zhan, situó el impacto de la reforma a más largo plazo y admitió que es pronto para extraer conclusiones definitivas.
No obstante, la UNCTAD argumenta ya que habrá un impacto porque el acervo global o volumen acumulado de IED se sitúa en unos 26-27 mil millones de dólares, de los que un 48% corresponde a entradas y salidas netas de capital de Estados Unidos.
Según la UNCTAD, las multinacionales estadounidenses podrían repatriar casi 2 mil millones de dólares al país de sus ganancias que mantienen en el extranjero, el 8% de la IED acumulada a nivel global.
Sin embargo, la UNCTAD admite que probablemente un porcentaje elevado esté invertido en activos productivos y, por tanto, como no son líquidos, no se pueden repatriar tan fácilmente.
Las multinacionales estadounidenses mantienen en el extranjero ganancias acumuladas por unos 3.2 mil millones de dólares (2 mil millones en efectivo), monto que con la reforma probablemente ya no se invertirá en filiales en el exterior.