La ministra española de Empleo, Fátima Báñez, aseguró que la reforma laboral aprobada el pasado viernes por el Gobierno introduce “mayor transparencia y seguridad jurídica” en las relaciones laborales y que los derechos del trabajador permanecen “intactos”.
Báñez defendió, en una entrevista con el diario ABC, que los cambios en las indemnizaciones por despido procedente e improcedente, que con la reforma se abaratan y facilitan, acercan España a Europa y que lo que se ha querido es evitar conflictos judiciales al objetivar y clarificar más las causas de despido procedente.
“Es una reforma en línea con Europa, que introduce transparencia y seguridad jurídica en las relaciones laborales ”, afirmó.
Entre las novedades de la reforma está que la indemnización por despido improcedente se reduce para los contratos indefinidos de 45 a 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades en lugar de 42 como hasta ahora.
En cuanto al despido objetivo, se mantiene la indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, indican las autoridades.