Pareciera que la tan resonada y polémica rebaja de los medicamentos estaría ahora sí ya cerca de tocar el bolsillo de los panameños, si la Asamblea Legislativa inicia esta semana el debate de una ley que reformará el reglamento de importación de las medicinas.
La Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa prohijó la semana pasada un proyecto de ley que busca reformar el mecanismo actual por medio del cual se importan medicamentos, con el objetivo de que estos puedan ser comercializados a un menor precio. Los medicamentos son adquiridos por el consumidor con un incremento de hasta el 63% de costo original, según opinión generalizada en el medio farmacéutico.
La legisladora Balbina Herrera, quien presentó el anteproyecto de ley, dijo que la iniciativa tiene más de tres años de estarse impulsando y que luego de amplias consultadas con sectores nacionales vinculados al tema, así como también con laboratorios internacionales fue propuesto el anteproyecto a consideración de la Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa en donde tuvo muy buena acogida.
También recordó que a mediados de 1998 se trató inútilmente de que los distribuidores y los laboratorios se pusieran de acuerdo para rebajar el precio de los medicamentos.
Herrera aseguró que lo que se busca es permitir que el pueblo tenga acceso a medicamentos más económicos, permitir que la Caja de Seguro Social como el Ministerio de Salud puedan comprar medicamentos en países donde les salga más baratos, en tercer lugar darle la opción al cliente o paciente de que pueda comprar medicamentos genéricos y en cuarto lugar que se permita también que el Registro Sanitario cumpla con la calidad del medicamento sin que este se convierta en un obstáculo como sucede en la actualidad.
"Creemos que la calidad es importante pero también es importante el precio", expresó Herrera. La legisladora no se atrevió a estimar en qué porcentaje los medicamentos podrían disminuir su costo.
La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) también ha denunciado repetidas veces que el mecanismo que se utiliza para importar medicamentos, conocido como Registro Sanitario de Productos Farmacéuticos, impide que haya agilidad en el abastecimiento y que se puedan comprar al laboratorio que ofrece el precio más competitivo.
El Comisionado presidente de la CLICAC, Gustavo Paredes, indicó que "nosotros consideramos que el proyecto se ha mejorado y que el Ministerio de Salud ha tomado un rol muy importante, ya que es el llamado para implementar estos cambios".
Explicó que uno de los temas básicos que tiene el proyecto es modificar el Registro Sanitario actual, en el sentido que se pueda importar el mismo producto, con el registro expedido, aunque se produzca en cualquier país.
Señaló que actualmente bajo el sistema de registro sanitario, si usted compra aspira, tiene que comprarle al laboratorio que se investigó al momento de otorgar dicho registro. A modo de ejemplo citó que si usted va a comprar aspirina e investigó al laboratorio que está B de Bayer que está en Guatemala y si hay laboratorios Bayer en diez países más con mejores precios, usted sólo podría importar de Guatemala, de lo contrario tendría que sacar otro registro sanitario y "esto es una de las cosas que se quiere reformar".
También indicó que se quiere que se permita que se otorga el registro sanitario y que se pueda investigar el producto en cualquier momento después que se otorga documento. "Obviamente que habría que poner una sanción penal a los agentes económicos que no den fe real del contenido del producto", puntualizó.
Otra cosa que se quisiera hacer es darle la facultad a los farmaceutas de poder cambiar la receta a los pacientes por un producto sustituto y para esto habría que hacer una carta previa que establezca cuáles son los productos bioequivalentes, para darle al consumidor una alternativa de buscar el mejor precio y tomando las precauciones de cuando el medicamento puede ser reemplazado.