La iniciativa de integración desarrollada por las bolsas de El Salvador, Costa Rica y Panamá dará una mayor liquidez a estos mercados. Esta zona requiere de más compradores y vendedores que logren fortalecer y profundizar el sistema bursátil regional.
Para que esta integración llegue a buen término es fundamental la labor que realicemos los reguladores de las tres Bolsas. En una primera etapa tenemos que entrar en la fase de verificar que las normas de cada uno de los países de la alianza no impidan la integración a través de la figura del "operador remoto", que es una figura traída del sistema europeo nórdico. Si hay un impedimento legal en alguno de los países, no se podrá dar el proceso de integración.
De haber normas que impidan el proceso de integración cada regulador tendrá que hacer lo propio para mejorar esta limitante, que en algunos países será un proceso más difícil, ya que en la mayoría, las normas están por decretos o son leyes, y esto no es tan sencillo de cambiar.
Cada uno de los reguladores tendremos que emitir algún tipo de norma que les de validez legal a los operadores remotos.
En Panamá ya hay un proyecto de acuerdo para darle una estructura legal a esta figura. No tanto específicamente para esta integración en particular, sino para permitir que Casas de Valores o Puestos de Bolsa de otras jurisdicciones puedan intervenir en el mercado de valores de Panamá a través de la figura del operador remoto. Esto sólo será viable bajo ciertos parámetros y requerimientos, como por ejemplo que el operador remoto provenga de una jurisdicción reconocida.
Una vez superada esta primera etapa de verificación lo que sigue es estar claro en el tema de la información. Es decir, qué información vamos a tener los reguladores, qué facultades de información podremos compartir entre nosotros para evitar cualquiera irregularidad en los mercados de valores.