El posible relajamiento en los puestos de control pudo provocar el reciente brote del gusano barrenador en la provincia de Colón.
La vigilancia sanitaria permanente en el país la tiene la Comisión Panamá - Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG).
Este relajamiento fue denunciado en mayo del 2008 por los miembros de la Asociación Panameña de Médicos Veterinarios (APMV), luego del supuesto despido injustificado del 40% de los veterinarios e inspectores de la COPEG a nivel nacional.
Los despidos, según la APMV, se dieron por supuestas irregularidades en el manejo del programa que asciende a unos 350 mil dólares.
En ese momento, los veterinarios solicitaron la renuncia del entonces ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar.
Para conocedores del tema, lo preocupante del caso es que el 12 de julio de 2006 el país fue declarado libre de esta plaga, convirtiéndose en la última barrera biológica que garantizaría la continuidad de la cadena de ahorros y beneficios por $1,313 millones, tanto para Panamá como para el resto de la región de Norte y Centroamérica.
La plaga del gusano barrenador le causaba pérdidas anuales por el orden de los 10 millones de dólares al sector ganadero, debido a la muerte y curación de los animales.
Reaparición.
El brote del insecto fue detectado hace unas semanas por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario en la provincia de Colón, y luego con la intervención de COPEG se dispersaron unos 12 millones de moscas estériles, en las provincias de Colón y Panamá, y en el área canalera
El brote se detectó en la comunidad de Los Playones, corregimiento de Buena Vista, en la provincia de Colón.
Flanklin E. Clavel y Antonio Arroyave, directores generales por Panamá y Estados Unidos de la COPEG, respectivamente, manifestaron que hasta el momento se desconoce la procedencia del insecto.
Agregaron que es por ello que mediante muestras tratan de descifrar el origen genético de la mosca y el gusano.
Los representantes de la COPEG recomiendan que se de aviso sobre la aparición del insecto y se evite la movilización de animales.
Las moscas del barrenador habitan en zonas boscosas en donde se aparean con moscas silvestres, y las que han sido tratadas con rayos X en la planta, en su etapa de pupa, quedan estériles, impidiendo la proliferación del gusano.
De lo contario, las moscas hembras pueden depositar hasta 1,600 huevos en los bordes de las heridas de los animales y seres humanos, estas al llegar a su etapa larvaria se alimentan de la piel sana para luego introducirse en la herida y casi taladrar la herida causándole daño al animal.