La Reserva Federal subió en un cuarto de punto los tipos de interés de Estados Unidos y dejó entrever su disposición a un nuevo incremento en la próxima reunión de mayo.
El tipo de interés interbancario quedó, de esta forma, fijado en el 6,00 por ciento y la tasa de descuento, el tipo que la Reserva Federal aplica a los bancos en sus préstamos, ha quedado ahora en el 5,75 por ciento.
La subida de los tipos de interés era esperada por la mayoría de analistas por el fuerte crecimiento de la economía estadounidense y los temores de un repunte de la inflación.
En una breve declaración al término de la reunión del Comité de Mercado Abierto, la Reserva Federal mostró su preocupación porque el rápido crecimiento económico "pueda desatar un desequilibrio de la inflación que afectaría a la marcha de la expansión económica".
En una indicación de que puede haber otra subida de los tipos de interés en la reunión del 16 de mayo, la Reserva Federal indicó que en el futuro inmediato se observa riesgos que "pueden inclinarse hacia condiciones que generen altas presiones inflacionistas".
El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal ha aprobado, con el de ayer, desde junio de 1999 cinco incrementos de las tasas de interés. El precio del dinero ha quedado ahora al mismo nivel que en 1995.
A pesar de esos crecimientos, el ritmo de crecimiento económico no ha descendido y el Producto Interior Bruto de EEUU continúa creciendo a un ritmo superior al 4 por ciento.
Por ello, la mayoría de analistas considera que es muy posible que en la próxima reunión del 16 de mayo de la Reserva Federal se apruebe otro aumento de un cuarto de punto, tal como se desprende de la declaración difundida hoy.
La bolsa de valores de Wall Street apenas reaccionó hoy ante el previsto incremento de los tipos de interés en una sesión con pocos cambios.
En sus últimas intervenciones, el presidente de la Reserva Federal ha venido repitiendo que la economía sigue creciendo a un ritmo excesivo.
Lo que más preocupa a Greenspan es que el sensible aumento de la productividad está generando expectativas de futuros beneficios de las empresas que ha creado una sobrevaloración de las cotizaciones en la bolsa.
El índice de precios al por mayor (IPP) en EEUU registró en febrero un aumento del 1 por ciento, el más alto en casi 10 años, que superó las expectativas de los analistas que habían calculado un aumento del 0,6 por ciento, después que en enero el IPP se había mantenido sin variaciones.
Por su parte, el índice de precios al consumidor (IPC) subió en febrero un 0,5 por ciento, el incremento mayor desde abril de 1999 cuando se esperaba un aumento del 0,4 por ciento en el IPC de febrero después de una subida del 0,2 por ciento en enero.
Aunque la mayor parte de los aumentos se limitaron a productos energéticos por las subidas de los precios del petróleo.
Horas antes de comenzar hoy la reunión de la Reserva Federal, el Departamento de Comercio difundió la cifra del déficit comercial de enero que alcanzó un nuevo "récord" de 28.010 millones de dólares en una nueva muestra del fortísimo consumo.
El desequilibrio comercial de enero fue mayor del esperado por la mayoría de los analistas.
Las importaciones en enero alcanzaron la cifra de 112.070 millones de dólares, mientras que las exportaciones fueron de 84.060 millones.
El déficit comercial de enero subió un 13,8 por ciento, en comparación con la cifra de 24.600 millones de dólares registrada en diciembre, como resultado de la subida de la factura del petróleo y la caída de las exportaciones. Durante 1999, el déficit comercial de EEUU alcanzó la cifra de 267.600 millones de dólares, un 62,9 por ciento más que en 1998.