Dúplex en El Carmen, de tres habitaciones, 300 mil balboas. Residencias modulares de Costa del Este, 400 mil balboas. Apartamentos en El Cangrejo, 250 mil dólares. La publicidad de Bienes Raíces muestra la realidad de la situación económica.
Casi no hay ofertas de casas por debajo de los 200 mil balboas. Ante estos precios, la pregunta obligada es ¿ qué está pasando en el mercado de bienes raíces panameños? ¿A qué se debe la escalada alcista en los precios de las casas?. Si las tasas de intereses hipotecarios están más bajas que nunca, ¿ por qué no se abaratan las viviendas? ¿ por qué ha desaparecido la clase media del mercado?
El Panamá América llevó a cabo una investigación para encontrarle explicación a lo que está sucediendo en el mercado inmobiliario. Comprar una vivienda o un apartamento en el área urbana de Panamá en estos momentos es un sueño casi imposible para la clase media, ya que para sus miembros escapa a sus posibilidades ahorrar o endeudarse por más de 100 mil dólares.
Uno de los principales promotores de construcción de viviendas en el país, el empresario Guillermo Quijano, propietario de SUCASA, sostuvo que lo que está sucediendo es que el mercado está excluyendo a la clase media del país, ya que el comprador potencial para los inversionistas está en la clase media alta. Indicó que en la actualidad los promotores de construcciones de vivienda y apartamentos se han ido hacia un mercado de clase media alta donde todavía existe un mercado interesante de vivienda o clientes potenciales.
Pero están dejando a un lado el sector grueso de la pirámide que es la clase media porque es el sector más afectado por la recesión económica que vive el país, arguyó el también exministro de Vivienda.
Por otro lugar, los valores de las tierras en el sector urbano han subido tanto, por razones de falta de infraestructura en los alrededores del área metropolitana, lo que hace que el único sector que puede hacerle frente a un pago de este tipo de vivienda es la clase media alta, sustentó Quijano.
Señaló que si un promotor compra un terreno que tiene un valor de 400 dólares el metro cuadrado, tiene que construir algo con lo que le pueda sacar ganancia a su inversión. "Ilógicamente no puedo construir viviendas de interés social en un terreno de 400 dólares el metro cuadrado", agregó Quijano.
Manifestó que le compete al Estado construir las infraestructuras que permitan al promotor privado salir a desarrollar nuevamente programas de viviendas de interés social. Las circunstancias coyunturales en que vive el país desde hace casi dos años atrás de una fuerte recesión económica, que mucho no han captarla, si hemos tenido una fuerte recesión económica que más afacetado al sector de la clase media. Según Quijano esta situación guarda mucha relación con la recesión económica que vive el país por más de dos años, la cual se ha querido ignorar.
"Lamentablemente es la clase media la que más se afecta cuando vienen estas recesiones económicas", resaltó el exministro de Vivienda. En el área urbana de la ciudad capital los apartamentos y viviendas tienen precios arriba de los 50 mil dólares, lo que se incrementa si la compra es a través de un crédito bancario, que es lo que pasa en la mayoría de los casos.
Por su parte, la directora de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes y Raíces (ACOBIR), Natasha Sucre, acepta que el costo de la vivienda se ha incrementado en un 15% durante los últimos diez años. Sin embargo, asegura que los precios del mercado corresponden a la inversión que está haciendo y no a una inflación.
Sucre manifestó que para hablar de los precios de las viviendas se debe tomar en cuenta que el precio de los terrenos ha subido considerablemente y que el costo de la mano de obra también se ha incrementado.
"Cuando se va a desarrollar un proyecto inmobiliario de cualquier naturaleza, al mismo tiempo que se van diseñando planos y demás, se va analizando el costo y se proyecta una ganancia que indudablemente justifique la inversión y el riesgo. Nadie invierte para perder", comentó la presidenta de ACOBIR. En 1996 el déficit habitacional en Panamá alcanzaba las 240 mil unidades de vivienda. De 1996 al 2001 el déficit disminuyó en 55 mil unidades, pero aún se requieren 185 mil nuevas soluciones habitacionales.
Residencias de precio alto predominan en el mercado
Solamente se ofrecen casas de 250 mil balboas hacia arriba. La clase media no existe en la publicidad de bienes raíces.