Un informe preliminar de la Comisión de Contraloría del Parlamento venezolano considera al presidente del país, Hugo Chávez, responsable penal, civil y político de "malversación de fondos".
Dicho informe, referente a unos recursos que el Gobierno debió depositar en un fondo de ahorro y que fue divulgado ayer por la prensa local, tendrá que ser presentado al pleno parlamentario para su aprobación.
De darse ésta, Chávez "inmediatamente" tendría que ordenar el aporte de los 3.04 billones de bolívares (3,500 millones de dólares) que no se depositaron en el Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica (FIEM).
El Gobierno ha explicado que esos fondos fueron destinados al pago de salarios, pagas extras, bonos vacacionales y otro tipo de gastos corrientes.
Tras la investigación sobre el destino del dinero, la comisión parlamentaria determinó que el incumplimiento con el FIEM viola la Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público y la Ley Orgánica de Contraloría, informó la prensa local.
La comisión también responsabiliza penal, civil y políticamente al entonces ministro de Finanzas y actual titular de Ciencia y Tecnología, Nelson Merentes, y le otorga sólo una responsabilidad política y civil al posterior ministro de finanzas, José Rojas.
El documento explica que el incumplimiento con el FIEM fue "ilegal" y causó un daño patrimonial de 1.5 billones de bolívares (1,100 millones de dólares), debido al diferencial cambiario existente, entre el momento en que debieron hacerse los aportes y en un supuesto de que el dinero se depositó el día de ayer.
El informe señala que, por concepto de intereses, el Estado dejó de percibir al menos 254 millones de dólares.
Las características de este sector informal es el uso de tecnología rudimentaria, además por lo general es un negocio familiar, por lo tanto existe bajo capital y baja remuneración.
La encuesta de hogares considera como parte del sector informal a aquellos trabajadores que laboran en establecimientos urbanos de pequeña escala y por ende de bajo capital físico o trabajadores por cuenta propia o familiares no remunerados. También se reconoce como informal aquellos trabajadores de una micro empresa, definida como una unidad de producción que emplea hasta cinco persona y los trabajadores del empleo doméstico, pero considerándolo en forma separada.
A los negocios informales se les concibe como una modalidad de un fenómeno mucho más amplio y complejo: la economía informal, la cual se distingue de su contraparte, la formal, no porque opere como una entidad independiente de esta última, sino porque su característica fundamental es que se realiza dentro de un ambiente oficialmente no regulado, pero brindándole al consumidor una alternativa diferente de compra.
Los vendedores de comida ambulante son una parte de esa economía subterránea que labora para sobrevivir. Este sector opera al margen de toda norma establecida. Además, como su nombre sugiere, son aquellas personas que se encuentran dentro de un marcado contexto socioeconómico dominado por la caída de los salarios reales, la constante migración rural-urbana, la pobreza, la estrechez del mercado de trabajo, etc. El comercio informal se comporta como una de las posibilidades inmediatas de subsistencia económica para un importante sector de la población, en especial, la que habita en las concentraciones urbanas.
Por otro lado, hay que advertir que dentro de la economía informal existe una diversificación muy marcada, la cual hace que las actividades inscritas en ella comporten una composición y una racionalidad económica de tipo heterogéneo; esto es, que de acuerdo con los recursos manejados persigan fines económicos distintos.