El primer ministro de Francia, Franois Fillon, aseguró ayer en el Parlamento que "los retrasos" en la aplicación del plan de ayuda financiera a Grecia agravaron la crisis que atraviesa la zona euro.
“Pienso que la gravedad de esta crisis se debe, en parte, a los retrasos que han dominado la puesta en marcha de una solución al problema de Grecia”, respondió el jefe del Gobierno francés a una pregunta parlamentaria.
Fillon, que calificó la crisis como “extremadamente grave” por las turbulencias que atravesó la zona euro la semana pasada, indicó que lo que en el fondo estaba en peligro era “la propia existencia del euro”.
Las reticencias iniciales de la canciller alemana, Ángela Merkel, a un plan de salvamento financiero a Grecia, combinado con un primer rechazo del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Franois Fillon, a asociarse con el Fondo Monetario Internacional (FMI), retrasaron el plan de ayuda a Grecia, aprobado el pasado viernes.
“Lo que los mercados pusieron evaluaron a finales de la semana pasada fue la capacidad de la zona euro de organizarse, de reaccionar, de articular una solución y de probar su solidaridad”, aseguró el Primer Ministro.