EL MERCADO inmobiliario comienza a florecer en el archipiélago japonés, y no sólo en el centro de Tokio sino también en las grandes ciudades del país, como Osaka y Nagoya.
El precio del suelo en las zonas comerciales y residenciales de esos tres centros urbanos retomó en el 2005 la senda ascendente tras más de década y media de depresión, según el informe anual del Ministerio de Infraestructura y Transporte.
En Tokio el valor de las áreas comerciales se elevó un 1%, en Osaka lo hizo el 0.8%, y en Nagoya, el 0.9%.
Según los analistas, estas primeras subidas son fruto de la creciente demanda de espacio para oficinas como consecuencia de la recuperación económica y del flujo de población hacia las grandes ciudades.
Sin embargo, añaden, esta tendencia alcista no es sino el principio de la recuperación del sector inmobiliario.
El valor de la superficie comercial aún sigue hundida desde que alcanzara su momento álgido en 1991, en la plenitud de la "burbuja" de especulación inmobiliaria cuyo estallido condujo al país a su mayor crisis económica en más de cinco décadas.
Desde entonces los precios del suelo para oficinas y comercios en todo el país han sufrido una devaluación del 70%, hasta retroceder a los valores de 1974.
El ministro portavoz del Gobierno, Shinzo Abe, descartó la posibilidad de la formación de una nueva "burbuja" especulativa.
"Los precios subieron en algunas partes del país, pero en general, siguen una tendencia descendente y la deflación de los activos inmobiliarios aún no ha finalizado", afirmó Abe en alusión a la estadística general que apunta una caída de un 2.7% en todo Japón, su decimoquinto descenso anual consecutivo.
Las áreas menos pobladas de las provincias de Aomori y Yamagata, ubicadas en el noroeste del país contribuyen con sus descensos a que el índice permanezca en niveles negativos.
Las diez zonas residenciales más costosas se encuentran ubicadas en los distritos de Shibuya y Minato.
Revalorizan suelo urbano en Japón
Después de 15 años de declive económico, se anticipa el final de la deflación de activos.