Un "ejército" de funcionarios policiales y de aduanas se especializan en detener vehículos que transportan revendedores bolivianos para exigirles un canon (coima) para no bloquearles el paso, en el trayecto Ciudad del Este (330 km al este) hacia la capital, informó el matutino ABC.
Los "coimeros" atacan en nada menos que siete puestos de control clandestino. Exigen dinero con la excusa de que los bolivianos llevan contrabando aunque muestren sus recibos, reportó el rotativo, cuyos periodistas acompañaron a ciudadanos de ese país con sus mercaderías compradas en Ciudad del Este (frontera con Brasil).
Las nuevas víctimas de la codicia de los funcionarios inescrupulosos compran artículos electrónicos para revenderlos en su país, una actividad que realizan normalmente los brasileños llamados "sacoleiros".
A diferencia de los "sacoleiros", los bolivianos deben retornar hacia Asunción, en cuyo trayecto suceden los abusos. El ABC, dijo haber acompañado a los bolivianos en tres viajes, y que para prever el contratiempo los turistas-compradores vienen con un dinero adicional para pagar a los funcionarios.