El ministro de Finanzas ruso, Andréi Beloúsov, reconoció ayer la fuga de 52 mil millones de dólares durante los primeros ocho meses de este año.
Estimamos que la fuga de capitales en 2012 ascenderá a unos $60 mil millones , dijo, citado por las agencias rusas.
Según expertos, estas cifras ponen en peligro la estabilidad presupuestaria, justo cuando el Gobierno acaba de presentar un proyecto que busca reducir al mínimo el déficit en 2015.
Belúsov explicó que los 52 mil millones de enero a agosto coincide con las previsiones del ministerio y pronosticó que la tendencia revertirá en 2014.
Consideramos que en los próximos años podemos alcanzar una cifra de $30 a $40 mil millones de llegada de capitales, señaló.
A principios de año, el Ministerio de Desarrollo Económico ruso calculaba que la fuga de capitales sería de entre $10 mil millones y $25 mil millones en 2012, cuando solo en abril resultó ser de $8 mil millones.
Los analistas opinan que los inversores no tienen fe en la agenda reformista del primer ministro, Dmitri Medvédev, quien sustituyó en mayor a Vladímir Putin, que asumió la presidencia rusa por un mandato de seis años.