De los ingredientes y condimentos depende el éxito de un producto alimenticio, lo que significa que detrás de todo sabor hay un soporte tecnológico.
Muchos de los consumidores sólo hablan del placer del buen comer, pero desconocen la funcionalidad tecnológica de los condimentos, ingredientes y especies.
En Panamá hay empresas como Baltimore Spice que se dedican a buscar qué mezclar, cómo mezclar y la funcionalidad de los productos.
Para Baltimore Spice, con 20 años en el mercado panameño, cada producto es diseñado específicamente para la necesidad del cliente, logrando conjuntamente que el producto obtenido sea dirigido y muy bien definido hacia el consumidor final.
De esta manera se obtienen texturas, sabores, aromas y colores únicos, enfocados a cada uno de los diferentes mercados en donde la empresa tiene presencia.
Todas las bases que deben estar listas en 48 horas una vez que el cliente halla realizado su pedido, salen de la planta en polvo, para que el cliente al agregar agua más otros ingredientes lo transforme con su marca y lo lleve al mercado para la venta al consumidor.
Las ventajas de estas bases en polvo radican en que su humedad es baja y la materia prima es tratada por lo que tienen un nivel microbiológico mínimo, ofreciendo de esta manera una larga y útil vida.
El traje a la medida es el norte con que se trabaja en esta planta, ya que a cada cliente se le prepara un sabor y característica específica, e inclusive en ocasiones el producto es diseñado para el equipo con que se cuenta.
Cuando un cliente no posee sofisticados equipos para obtener resultados, esta industria busca la manera de cómo adecuar los ingredientes para lograr el propósito.
La mayor parte de la materia prima utilizada para la producción proviene de EU, Canadá, Europa y Oriente y en circunstancias de su casa matriz ubicada en Costa Rica.