La constructora española Sacyr tuvo un beneficio neto de 370 millones de euros en 2015 (unos 407 millones de dólares al cambio actual), lo que supone multiplicar por diez los 33 millones que ganó el ejercicio anterior, gracias a las plusvalías de 1.280 millones por la venta de Testa.
En julio, el grupo constructor y de servicios vendió a Merlin su filial de patrimonio en alquiler por 1.794 millones y una reducción de deuda de 3.500 millones.
Las plusvalías logradas con la operación permitieron compensar el resultado negativo de 478 millones que la compañía se anotó por su participación del 8.5 % en Repsol.
De esta cantidad, 105 se deben a las pérdidas de 1.217 millones con las que cerró el ejercicio la petrolera y 373 millones al ajuste del valor de su participación.
No obstante, Sacyr cifra en 655 millones de euros el impacto negativo en su beneficio neto por Repsol.
En lo que respecta a la evolución del negocio, los ingresos de Sacyr aumentaron el 8,5 %, hasta los 2.984 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (ebitda) subió un 33 %, hasta los 318 millones.
La compañía destaca el "fuerte" impulso de la actividad internacional, que repuntó el 7,3 % y generó el 54 % de los ingresos totales.
La compañía cerró el año con una cartera de pedidos valorada en 26.845 millones de euros, superior en el 8,1 % a la de un año antes.
A 31 de diciembre, la deuda financiera neta del grupo se situaba en 4.180 millones de euros, inferior en el 37 % a la que presentaba un año antes.