A partir de hoy iniciamos una serie de artículos sobre el desenvolvimiento general de la economía panameña, exponiendo el comportamiento de cada uno de sus principales sectores de bienes y servicios en los dos años del gobierno constitucional presidido por Mireya Moscoso.
El acontecimiento más destacado en el segundo año de mandato de la presidenta, Mireya Moscoso, para el centro bancario fue la salida de la lista negra del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), infierno del desprestigio financiero donde se queman los llamados países no cooperadores en la lucha contra el lavado de dinero.
El centro bancario de Panamá es uno de los pocos sectores de la economía panameña que ha logrado mantenerse estable, aunque no escapa de los efectos de la desaceleración o recesión por la que atraviesa el país. Los activos del Centro Bancario Internacional totalizaron al cierre del año 2000 la suma de B/.37,901 millones, lo que representó un incremento de 3.7% respecto al año anterior.
Las operaciones del Centro Bancario Internacional han estado marcadas por las expectativas de previsión por parte de la banca local y extranjera, en cuanto a un incremento de la exposición local, debido a los efectos de la menor dinámica de la economía panameña, especialmente en los sectores vinculados al gasto doméstico, y por un contexto internacional adverso, debido a la desaceleración de la economía norteamericana, y a los potenciales efectos de contagio de la crisis de Argentina sobre la región latinoamericana.
El nivel de adecuación de capital de los bancos privados panameños se situó en 13.9%. El nivel de liquidez del centro bancario llegó al 35%, respecto al total de depósitos del centro.
En tanto, el patrimonio y pasivo total del Centro Bancario de Panamá registró una disminución de 436 millones de dólares entre los meses de enero y junio de este año, debido al retiro de la UBS (Unión de Bancos Suizos), conforme a las estadísticas de la Superintendencia de Bancos.
En enero, el patrimonio y pasivo del centro bancario ascendía a 38,044 millones de dólares, pero a junio de este año esta cifra cayó en 37,608 millones, es decir -1.15%.
En tanto, la cartera crediticia en el primer semestre de este año registró un aumento en 755 millones de dólares, comparando las cifras del mes de enero y junio de este año. A enero la cartera de crédito era de 21,495 millones de dólares, y en junio se incrementó en 22,250 millones de dólares, es decir 3.51%.
El año 2000 se caracterizó por la continuación de importantes consolidaciones bancarias, la adquisición por razones competitivas, por parte de Banco del Istmo, del Primer Grupo Nacional (Pribanco), que permitió constituir el Primer Banco del Istmo, como el mayor banco privado en América Central. También se dieron adquisiciones que obedecieron a directrices a nivel mundial de las casas matrices, como fue la adquisición de los activos locales de la sucursal del Chase Manhattan Bank por parte del HSBC Bank USA, convirtiéndose así el grupo del HSBC en uno de los más importantes entes financieros del sector bancario.
Sin embargo, el fenómeno de las fusiones bancarias se enfriaron en el primer semestre de este año. Una de las fusiones que se está cerrando es la del Banco Mercantil del Istmo y el AMRO Bank.
Durante el año 2000, en cumplimiento de los Principios Básicos del Comité de Basilea, la Superintendencia aprobó reglamentaciones para la gestión de los principales riesgo de tasa de interés, clasificación de activos y riesgos del país. Además, Panamá fue el primer país latinoamericano en completar exitosamente el Módulo 1 de autoevaluación de su sistema bancario, asistido por el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el primer semestre de este año, Panamá entró en el Módulo 2 de evaluación independiente del sistema bancario, liderado por el FMI.
Asimismo, la Superintendencia de Bancos avanza en su proyecto de modernización tecnológica para captar y brindar a través del sitio internet, una mayor gama de información, servicios, ya análisis de la banca más oportunos y variados, con miras a profundizar la transparencia pública del sistema. Asimismo, la Superintendencia profundizó en el entrenamiento técnico de su recurso humano, mediante la asistencia a seminarios, talleres especializados en el exterior, así como la organización de los mismos en Panamá con la participación de institutos de primer orden a nivel mundial.