El presidente francés, Nicolás Sarkozy, aseguró ayer que "el euro es Europa" y que Europa nunca dejará caer el euro, en una intervención en el Foro Económico de Davos.
"Ni la canciller alemana, Angela Merkel ni yo dejaremos nunca caer el euro", enfatizó Sarkozy, que hablaba en su calidad de presidente del G-8 y del G-20 ante una audiencia de líderes políticos y económicos.
"Hace unos meses, había muchos artículos sobre el peligro que corría el euro, pero ahora los artículos han desaparecido, y el euro permanece", afirmó el presidente francés.
Sarkozy se dirigió a "aquellos que conocen menos Europa" para "hacerles comprender que el euro es Europa, y que Europa significa 60 años de paz, por ello, nunca dejaremos que se destruya el euro".
Añadió que "si Europa se ha convertido en un lugar de paz es debido a la Unión Europea y el euro".
Sarkozy se refirió a la tarea que afronta el G-20 para resolver los problemas "difíciles, complejos y múltiples" tras la grave crisis económica y financiera global, y subrayó que el único modo de obtener soluciones es "dejar de lado las reacciones viscerales" y "abstenernos de todo malentendido, de actuar cada uno de acuerdo a su ideología".
Señaló que las previsiones para el año pasado eran muy pesimistas, mientras que el crecimiento mundial fue cercano al 5%, frente a un crecimiento medio en los últimos diez años del 3.5%, lo que deja lugar al optimismo.
Pero dijo que para el 2011 hay identificados tres grandes riesgos: las deudas soberanas, los desequilibrios monetario y financiero y el riesgo de explosión de los precios de las materias primas, incluidas las agrícolas.