El Dresdner Bank acusó ayer a la Deutsche Bank de haber "traicionado su confianza" y causado el fracaso de la fusión prevista entre los dos bancos alemanes, que pretendían crear el mayor establecimiento bancario del mundo, se informó en un comunicado.
Los número uno y tres de la banca alemana, el Deutsche Bank y el Dresdner Bank habían anunciado el 9 de marzo pasado que deseaban una "fusión de iguales" y contaban crear una nueva sociedad, con ese objetivo, que sería la mayor del mundo.
Este miércoles la Dresdner Bank anunció que su directorio había decidido interrumpir "por unanimidad" y con "con efecto inmediato" las negociaciones con la Deutsche Bank sobre la fusión de los dos establecimientos, según un comunicado bursátil.
"El directorio de la Dresdner Bank ha decidido por unanimidad romper el proceso de fusión con la Deutsche Bank, con efecto inmediato", indicó el comunicado.
"Por su comportamiento, la Deutsche Bank ha destruido la base de confianza en la que se basaba la fusión prevista.Una fusión a expensas del Dresdner Bank no interesa tal vez a sus accionistas, ni a los clientes ni a los empleados", agrega el documento.
Esta fusión debía hacerse "entre iguales", donde el banco de inversiones jugaba un papel primordial, afirma Dresdner.
"En lugar de ello, la Deutsche Bank había exigido después del anuncio de la fusión, vender todo o parte del Dresner Kleinwort Benson (banco de inversiones de Dresdner).Tampoco estaba dispuesta a aceptar proposiciones constructivas, para adelantar el proceso de integración en el banco de inversiones sobre criterios objetivos y racionales", añade el comunicado.
Según la prensa, numerosas disensiones se produjeron entre los dos establecimientos sobre la suerte del Dresdner Kleinwort Benson.
Los términos de la participación de los dos grupos debían situarse entre 60 y 64% para el Deutsche Bank y entre 36 y 40% para el Dresdner Bank.
El presidente del directorio del Deutsche Bank, Rolf Breuer, había confirmado que la fusión llevaría a la supresión de "más o menos" 16.000 empleos a partir de 2002, en el marco de su fusión con el Dresdner Bank.
Breuer confirmaba así las declaraciones de un miembro del consejo de vigilancia del Deutsche Bank, el dirigente sindical Gerhard Renner, quien a comienzos de marzo señaló que la fusión "podría llevar" a la supresión de 16.000 empleos.
Los dos bancos estimaban que la fusión debía ser oficial el 1 de julio de 2000.