El ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó ayer la extensión a cinco de los focos de fiebre aftosa en el departamento de Soriano (noroeste), con cerca de 6.000 animales en riesgo que serán sometidos al rifle sanitario.
El último predio afectado se ubica en la región conocida por Polanco, próxima al puerto de Nueva Palmira en el departamento de Colonia, sobre el río Uruguay, límite natural con Argentina, dijo en conferencia de prensa el viceministro del MGAP, Martín Aguirrezabala.
El total de animales que por el momento deben someterse al rifle sanitario es de 5.767, aunque en esa cifra no se contabilizan los rodeos de Polanco, sobre el que ya se aplicó el cerco sanitario para evitar la expansión del virus.
Por otra parte Aguirrezabala reconoció que un número no determinado de animales fue subastado el martes en un local lindero a los focos que se conocieron recién la noche del miércoles, y los técnicos del MGAP procuran ubicar el destino final de esos bovinos y ovinos, aunque productores de la zona indicaron que algunos salieron para establecimientos de otros departamentos.
La estrategia que aplica el gobierno uruguayo -sacrificar a través del rifle sanitario a los vacunos, ovinos y suinos capaces de contraer la enfermedad en los puntos donde se detectó el virus- podría alterarse, sin que se descarte la vacunación de los animales, solución que plantean los productores.