Con una balanza comercial positiva hacia Colombia, con relación a las exportaciones que realiza este país a Panamá, que son de $300 millones; y con virtuales estadísticas de reexportación de los panameños hacia el país vecino de $2,500 millones, a través de la Zona Libre de Colón, ambas naciones se prestan a sentarse a conversar en una cuarta ronda para un Tratado de Libre Comercio (TLC).
Esto se dará del 13 al 17 de este mes, en Bogotá. Sin embargo, no se descarta la necesidad de una quinta ronda, esto por los temas sensitivos que están pendientes. Entre ellos, las reexportaciones de Panamá hacia Colombia, que es una disyuntiva para los colombianos, y del lado panameño se teme que el tamaño del mercado local sea muy pequeño para enfrentarse al de los colombianos.
Pese a esto, el ministro Roberto Henríquez, de Comercio e Industria de Panamá, y Sergio Díaz Granados, su homólogo colombiano, expresaron en conferencia, ayer, que sus Gobiernos tienen interés en negociar.
Para Henríquez, es posible “sacar esto (TLC) este año”; y para Díaz Granados, “hay que darle tiempo al tiempo, margen de creatividad a los técnicos para que den luces y soluciones a los pendientes”.