La industria mexicana de la aviación, golpeada por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU, ha logrado mejorar sus estándares de seguridad, dijeron fuentes oficiales.
"En el tema particular de seguridad, la aviación mexicana y mundial es otra. Prácticamente, nos obligaron a reestructurar no sólo el aspecto normativo, sino operativo", dijo el titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil mexicana (DGAC), Gilberto López Meyer.
Meyer sostiene que las inversiones en seguridad del Gobierno y sector privado en aeropuertos están entre 180 a 270 millones de dólares desde el 2001.