Los fabricantes del sector automotor de EE.UU. registraron ayer su mejor primer trimestre desde la crisis de 2008, gracias a la mejora económica y por la buena acogida de los vehículos de bajo consumo en plena alza de los precios de la gasolina.
Los tres principales fabricantes estadounidenses de Detroit anunciaron importantes aumentos de ventas en marzo y en los tres primeros meses del año, pese a que los analistas esperaban incrementos ligeramente mayores.
El Grupo Chrysler encabezó el aumento de marzo con una subida del 34%, hasta las 163,381 unidades; mientras que el segundo fabricante estadounidense, Ford, experimentó un incremento del 5% (hasta 223,418 unidades), y el líder mundial del sector, General Motors (GM), avanzó un 12%, con 231,052 vehículos vendidos.
Los analistas consultados por Bloomberg esperaban aumentos ligeramente superiores para Ford y GM, aunque los responsables de ambas compañías destacaron el lado positivo de los números y el hecho de que haya mejorado la acogida de los automóviles de bajo consumo.